viernes, 28 de enero de 2022

Constantin Brancusi

 

EL escultor, pintor y fotógrafo Constantin Brancusi (1876- 1857) Junto a Marcel Ducham, Tristan Tzara y Man Ray en su  taller en el año 1921. En el 8 y 11 de Ronsin en el distrito 15 de París. Situado cerca de Montparnasse de Paris.

Desde 1916 hasta su muerte en 1957, Constantin Brancusi ocupó este taller que  colindaba con otros talleres rodeado de pequeños callejones que le daban un carácter privado e íntimo.

En el 11 de Impasse Ronsin ocupó dos y luego tres talleres, cuyos tabiques derribó para formar las dos primeras salas en las que expondrá su obra. Entre los años 1936 a 1941 agregó otros dos espacios contiguos, que utilizó para trabajos en progreso, colocando allí su banco de trabajo y herramientas

Dijó Man Rey en el año 1963 que entrar en el estudio de Brancusi fue como entrar en otro mundo”. Su estudio parisino se convirtió en un lugar de encuentro de amigos, compañeros y estudiantes como Edward Steichen, Erik Satie o Amadeo Modigliani.


Durante los últimos años de su vida, se centró en su estudio, que vio como una instalación de arte, colocando y reposicionando cuidadosamente sus esculturas en el espacio. A su muerte, lo legó a Francia, aunque exigió que se mantuviera como está. Desde 1977, es posible visitar la réplica exacta cerca del Centro Pompidou de París.



El artista consagraba una parte importante de su tiempo a organizar la visitas de amigos, coleccionistas y amantes de su obra, deseosos de conocer un lugar casi legendario al que se podía acceder con una simple llamada telefónica. Y cultivaba estos afectos con una delicadeza exquisita, de acuerdo con una ceremonia siempre repetida y un tanto misteriosa, en la que, con una cortesía oriental, guiaba a sus invitados.

Su fama se consolidó en estos años y, en 1921, The Little Review le dedica un número especial.


Brancusi siempre se resistió a llevar una vida mundana y a exponer sus obras. A cambio convirtió su taller del Impasse Ronsin de Paris, un lugar de apariencia rural lleno de encanto, en su ámbito de exposición preferido, donde recibía a sus visitantes. y siempre junto a sus con sus perros Polar y Puiu


Con la eliminación de todos los atributos accesorios, evolucionó progresivamente hacia una mayor esencialidad formal para crear formas puras y elementales. En sus obras, Brancusi buscaba una belleza pura y espiritual, expresada a través de sus figuras favoritas (el pájaro, el huevo, las cabezas femeninas) y resaltada mediante el pulido de los materiales (bronce, mármol y, ocasionalmente, madera). Realizó varios viajes a Estados Unidos, donde celebró con éxito exposiciones personales.




Bibliografía : https://www.biografiasyvidas.com

jueves, 27 de enero de 2022

Philippe Faraut



El escultor francés Philippe Faraut nació en el año 1963, en los Alpes franceses. Recibió su título en tallado de madera en la Germain Sommeillier en Annecy, Francia. Viajero nato, el destino le ha dado la oportunidad de estudiar las culturas de muchos países de Europa, Asia, África y el Caribe, influyendo así en su trabajo de escultura de retrato. Después de establecer su residencia en el área de la Bahía de Chesapeake, Virginia, desarrolló un interés en el modelado de cabezas de arcilla. Poco después, trasladó su estudio a Nueva York, y comenzó a enseñar en clases de escultura, implementando su extensa investigación del rostro humano, y el desarrollo de una técnica propia del modelado que se usa en el retrato.






Desde el año 1992, organiza seminarios de escultura viajando durante más de quince años a través de EE.UU. y Canadá, procurando enseñar en diversos cursos de formación dedicados a aspirantes a escultores profesionales. También enseña a escultores en estudios de carácter privado e instituciones como el Museo de Bellas Artes en Longview, Texas. En apoyo de esta labor de enseñanza, ha preparado y publicado junto a su esposa Charisse, una serie de videos y libros tutoriales, para aclarar a los estudiantes, las teorías y técnicas de la escultura, incluso en relación con los materiales disponibles.





Se especializa en el arte figurativo, por lo que Faraut siente que la voluntad de los artistas para regresar al estudio tiene el potencial de traer de vuelta a nuestra sociedad una apreciación de la belleza tradicional.



Algunas de sus obras están ejecutadas de manera más detallada que las demás, unas transfieren emociones complicadas y otras más simples. Pero cada escultura de Philippe Faraut lleva consigo un fuerte mensaje significativo y crea un ambiente especial.




Bibliografía : http://modelado2301.blogspot.com

martes, 25 de enero de 2022

Carlos de Haes

"El Paso Mancorbo en Picos de Europa" obra del pintor español de origen belga Carlos de Haes (1826-1898) del año 1876 y con unas dimensiones de. 168 x 123 cm. Actualmente se encuentra en el Museo Nacional del Prado, Madrid _ España.



Siguiendo el ideal académico, Haes consideraba que "el fin del arte es la verdad que se encuentra en la imitación de la naturaleza, fuente de toda belleza, por lo que el pintor debe imitar lo más fielmente posible la naturaleza, debe conocer la naturaleza y no dejarse llevar por la imaginación.



Nacido en Bruselas en 1826, primogénito de siete hermanos en una familia de comerciantes y financieros. Por imperativos económicos, su familia se trasladó a España en 1835, instalándose en Málaga, ciudad en la que Haes tomó sus primeras nociones de dibujo del pintor canario Luis de la Cruz y Ríos (1776-1853). Su segundo maestro fue, coincidiendo con su regreso a Bélgica en 1850, Joseph Quinaux (1822-1895), pintor belga que le guiaría durante los cinco años de estancia en su país de origen.




En 1857 ganó la oposición a la Cátedra de Paisaje en la Escuela Superior de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, por lo que se instaló definitivamente en Madrid. Un año después consiguió el primer galardón en la Exposición Nacional Española. Culmina este buen periodo de su vida en 1860, cuando fue elegido académico de número en San Fernando. Su discurso de ingreso, titulado "De la pintura de Paisaje Antigua y Moderna", constituye un excelente autógrafo de su ideología pictórica. En ese mismo año 1860 publica 19 grabados al aguafuerte en la revista El Arte en España




Dentro de sus obras más relevantes cabría destacar la obra, El Canal de Mancorbo en los Picos de Europa, quizá una de sus piezas de madurez, que sintetiza ese homenaje a la pintura al aire libre, algo que ya había comenzando en algunas de sus obras de finales de los años 50 cuando se sintió atraído por el Monasterio de Piedra. Carlos de Haes sabía extraer la belleza que encontramos en la imitación de la naturaleza, y en eso era lo más fiel posible. Su pleinarismo temprano hizo que sus trazos llegaran a tener connotaciones impresionistas, sin ahondar en la espontaneidad que caracterizó a los integrantes de dicho movimiento.


En esa mirada por muchos de los escenarios tan variados de la geografía española, desde los numerosos encuadres de Elche y sus palmerales, las montañas de Aragón, un lazareto de Mallorca, el puerto de Pajares y la majestuosidad de los Picos de Europa, sus recuerdos de Andalucía y de Torremolinos, quizá reminiscencia de su infancia, el lago de la Casa de Campo, Puerta de Hierro o Príncipe Pío en Madrid, y cómo no esa mirada a las playas del Carraspio, otras zonas rocosas de la costa de Lequeitio, junto a charcas y arroyos de pueblos del interior en Aragón y Navarra.



La revolución personal de Haes emanó directamente de su entusiasmo, de sus indudables dotes y de su atractiva personalidad social. Sus campañas (de vocación plenairista) y la propuesta de un contacto directo con la naturaleza (algo que en España solo habían practicado oficialmente Martín Rico y su malogrado amigo Vicente Cuadrado).

Quizá el dato más significativo del secreto gusto plenairista de Haes fue el celo con que atesoró hasta su muerte su colección de pequeños estudios, pintados «in situ», simples ejercicios de reto personal ante el placer estético y la seducción de la naturaleza.







Bibliografía: https://www.elagoradiario.com




viernes, 21 de enero de 2022

La Puerta del Sol hacia 1870


La Puerta del Sol hacia 1870, fotografía de J. Laurent. En principio se pensó en hacer una gran plaza rectangular, pero finalmente se aprobó el de plaza semicircular presentado por Lucio del Valle, Juan Rivera y José Morer, que conservaba los edificios "del lado recto", como el de la Casa de Correos, creando la parte circular con edificios todos del mismo diseño para lo cual hubo que expropiar y derribar varios edificios.



Tras la primera gran reforma de la plaza, entorno a 1860. Se demolieron edificios para agrandarla y se colocó una fuente con un gran chorro que "se elevaba más de 30 metros" según los cronistas de la época.





Así pintó Luis Paret (1746-1799) en 1773 la plaza más bonita de Madrid, una escena protagonizada por la Iglesia del Buen Suceso, donde hoy se levanta la tienda de Apple. Fue un pintor, dibujante y acuarelista español, de estilo muy personal, más cercano al rococó de Watteau que al neoclasicismo que empezaba a imponerse con autores como Mengs. Su temática es muy variada: paisajes, escenas de interior, retratos, mitologías, bodegones de flores, etc.


La Iglesia y Convento de San Felipe el Real: no estaba dentro de lo que hoy es la Puerta del Sol, aunque sí que formaba parte de su entorno, justo en el inicio de la calle Mayor. Era un convento de los Agustinos Calzados que se construyó en 1546 y, tras un incendio y la desamortización de Mendizabal, se ordenó su demolición en 1854. Su lugar lo ocuparon las Casas de Cordero, que se terminaron en nueve años después.






Ya en la segunda mitad del S.XVII se construyó la Real Casa de Correos en el solar que ocupaban, en la época del Plano de Texeira, las dos filas de casas que aparecen junto al Convento de San Felipe y que estaban separadas por lo que sería la prolongación de la actual y poco concurrida Calle de la Paz. Aunque creada para el servicio Postal, ha tenido en distintas épocas funciones militares o de gobierno, siendo ahora sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

Su clásico reloj, símbolo con sus campanadas del fin de año, fue el sucesor de otro que, procedente de la Iglesia del Buen Suceso cuando esta fue derribada, se instaló en la Casa de Correos (pues era necesaria su presencia en la Puerta del Sol para marcar el horario a las postas y diligencias) y que fue reemplazado en 1855 por el actual, donado por el relojero Losada.


Actualmente es uno de los centros neurálgicos de Madrid. El nombre viene heredado de su antigua utilización, ya que era una de las entradas de la muralla que rodeaba Madrid en el siglo XV y el nombre viene de un sol que había en la puerta. Originariamente fue, un punto exterior de la ciudad, aunque actualmente es el centro neurálgico de la ciudad debido al crecimiento de la misma hacia el este.

 




Bibliografía : http://por-las-calles-de-madrid.blogspot.com

                    https://www.rutasconhistoria.es

                    http://por-las-calles-de-madrid.blogspot.com

jueves, 20 de enero de 2022

Ricardo Bofill Leví (1939-2022)

 

Ricardo Bofill Leví (1939-2022), nos dejó el día 14 de este mes, una victima más de Corona Virus, la manera de operar de Bofill se asemeja a la de un realizador de ciencia ficción, no solo por diseñar posibles escenarios futuros sino porque se sirve de deslumbrantes recursos expresivos para intensificar exponencialmente la experiencia del vecino residente.

Al este de París, en Seine-Saint-Denis _ Francia, se encuentra en un complejo residencial al que llaman Noisy-le-Grand (tipo Babel). Fueron diseñados por Ricardo Bofill (Teatro, Arco y Palacio) y Manuel Núñez-Yanowsky; ambos fueron cofundadores del Taller de Arquitectura.






Los edificios posmodernos de Bofill, construidos entre 1978 y 1983, fueron diseñados para representar un enfoque alternativo a los conjuntos modernistas. Su ambiente que pareciera ser de otro mundo -existiendo entre un sueño utópico de un 'nuevo mundo' y una residencia neoclásica posmoderna- ha sido escenario para dos películas de Hollywood: Brasil (1984) y más recientemente, la parte 2 de Los Juegos del Hambre: Sinsajo (2015).



Bofill, recuperaba el vocabulario del clasicismo para superar las vanguardias, y que quería crear palacios para la clase trabajadora. “Lo que quiero hacer es un monumento habitado, un homenaje a la vida cotidiana”, decía Bofill en 1981 en una entrevista con la televisión francesa.


El efecto es de irrealidad. Una plaza con una columna en medio, un edificio en forma de media luna y el inicio del llamado Eje Mayor: un recorrido simbólico que desemboca en el río Oise. 


La utopía de los Espacios de Abraxas (un barrio aislado, sin comercios y con muchos de los problemas de la banlieue más conflictiva: inseguridad, tráfico de drogas, degradación) no se cumplió. Incluso se planteó derrocarlo.


Noisy-le-Grand buscó demoler partes del conjunto. Después de un fuerte rechazo y resentimiento por parte de la población de Espaces Abraxas, se tomó la decisión de mantenerlo de pie. 

“Esto es lo que queríamos hacer en aquella época, construir esta utopía, y nos dimos cuenta de que esta utopía no se podía construir”, dijo Bofill en una reunió en 2016 con los vecinos de Noisy-le-Grand y la nueva alcaldesa, Brigitte Marsigny, comprometida, como Bofill, en la rehabilitación.



Esta arquitectura tan teatral inspira ficciones que a su vez modifican nuestra visión del lugar. Es un juego de espejos que atrapa al visitante. Los turistas y los estudiantes pasean por los edificios y han sido motivo de debate político.






Bibliografía : https://elpais.com
                    https://www.plataformaarquitectura.cl


martes, 18 de enero de 2022

Retrato de Madame Léon Maître, obra de Henri Fantin-Latour

Retrato de Madame Léon Maître, obra del pintor francés Henri Fantin-Latour (1836-1904), del año 1882 y con unas dimensiones de 12.7 x 140 cm. Actualmente se encuentra en el Museo Brooklyn, situado en el barrio de Brooklyn de la ciudad de Nueva York_ Estados Unidos.



Madame Léon Maître era cuñada del pianista Edmond Maître, uno de los amigos más cercanos de Henri Fantin-Latour. Entre 1880 y 1887, el pintor incluyó retratos entre sus obras anuales en el muy popular Salón de París. Constantemente atrajeron una gran atención crítica y, ya sea que se encargaran o no, arrojaron precios altos.


Contemporáneo de los pintores impresionistas, el francés Henri Fantin-Latour destacó por sus cuadros florales y sus retratos de grupo de los intelectuales parisienses de la época. Hijo del también pintor Théodore Fantin-Latour, que le inició en el arte de la pintura, asistió a clases en la École de Dessin de París. Sin embargo, su verdadera formación la encontró en la copia de los maestros clásicos del Musée du Louvre, especialmente Tiziano y Veronés. Posteriormente, en 1861, fue discípulo durante un breve periodo de Gustave Courbet, aunque su realismo discreto e íntimo, tan diferente del de su maestro, hizo que pronto siguiesen caminos diferentes.



La obra de Fantin como retratista recorre una amplia gama de personajes: desde los familiares y amigos íntimos hasta los retratados por encargo. El retrato de Charlotte Dubourg, cuñada del pintor, el de su amigo Léon Maître o el del matrimonio Edwards, coleccionistas y promotores de Fantin en Inglaterra, son verdaderas obras maestras del género. La influencia del retrato de grupo holandés, y especialmente de Rembrandt, se deja sentir en Un rincón de mesa, uno de los cuatro retratos colectivos que Fantin dedicó a los pintores, poetas y músicos de su tiempo. Aquí, entre un puñado de exponentes hoy olvidados del parnasianismo literario, destaca la pareja formada por Verlaine y Rimbaud.


En 1855 conoció a James Whistler y con él realizó el primero de sus viajes a Gran Bretaña. Allí encontró la mejor clientela para sus bodegones y pinturas florales, que alcanzaron una fama extraordinaria por su realismo, comparable al de la pintura holandesa del siglo XVII.





A partir de la década de 1870 el giro hacia una temática más literaria le relacionó con el simbolismo. Paralelamente, en sus obras se reflejó su descubrimiento de la música contemporánea alemana de Robert Schumann, Johannes Brahms y Richard Wagner, que también le sirvió como fuente de inspiración.





Bibliografía : https://www.museothyssen.org/

viernes, 14 de enero de 2022

Vincent Willem van Gogh

Vincent Willem van Gogh nació el 30 de marzo de 1853 en Zundert, un pequeño pueblo al sur de los Países Bajos. Hijo de Theodorus van Gogh, un pastor protestante, y de Anna Cornelius Carbentus, él fue el mayor de seis hermanos. Aunque un año antes de que naciera, su mamá dio a luz a un varón, paradójicamente también se llamaba Vincent, sin embargo, a los pocos días aquel niño falleció.




Vincent fue un estudiante normal y de rendimiento promedio al de los demás niños de su edad. Pero desde joven adquirió especial interés en la cultura: la pintura y la literatura. Le gustaba mucho leer novelas que hablaran acerca de la clase pobre y de los campesinos, además se sentía fascinado por los paisajes de su pueblo natal y cuando tenía tiempo libre le gustaba dibujarlos.


Fue más adelante, en su adolescencia, cuando en verdad supo que el arte le llenaba un pequeño hueco de su alma. Su tío era socio de una compañía de venta de obras de arte en donde Vincent entró a trabajar a los 16 años. Fue ahí donde tuvo su primer acercamiento real con el mundo artístico y poco a poco se sentía más atraído por la pintura.

En 1873 se trasladó a la sucursal que se localizaba en Londres y fue ahí donde vivió los años más felices de su vida.



De pequeño, en el año 1888, Vincent compartía habitación con su hermano Theo: la buhardilla de la casa de la Plaza del Mercado de Zundert, en el sur de Holanda. Actualmente es La van Gogh Huis y se encuentra en el lugar donde estaba la casa natal del artista. En este centro de arte se conserva vivo el recuerdo de la juventud de Van Gogh y su influencia en su vida posterior. Aparte de la exposición permanente «Vincent van Gogh – Las raíces de un maestro», se muestra su influencia a través de exposiciones temporales de artistas de los siglos XX y XXI.



En la Haya tuvo un dilema existencial muy fuerte y encontró vocación en la religión, pero fue en esa etapa en la que creó sus primeros cuadros.

Los temas que más le gustaba pintar eran los campesinos y los paisajes de la zona. Sin duda fue de los primeros artistas que retrató la crudeza y la miseria que vivían las personas de clase baja en aquellos años. Luego de una pelea que tuvo con la prostituta con quien vivía, cambió su rumbo totalmente hacia el arte.



Theo fue un exitoso comerciante de arte, quién representó a muchos famosos pintores de su época. Sin embargo, por más esfuerzos que hizo no consiguió hacer famoso a su propio hermano Vincent Van Gogh. Theo era el paño de lágrimas de Vincent.

Aunque estuvieron alejados físicamente, sus lazos de sangre eran tan fuertes que se mantuvieron unidos a través de toda su vida. Eso lo demuestran las más de 800 cartas que ambos intercambiaron. Theo Van Gogh era un exitoso marchante holandés que mantuvo una estrecha amistad con Claude Monet.



Finalmente, en la etapa de Francia, enseño una fotografía en el año 1886 de la imagen que muestra a los artistas Emile Bernard (sentado frente a la cámara) y Vincent Van Gogh (sentado de espaldas a la cámara) sentados junto al río Sena, Asnières _ Francia.

Van Gogh, quien trabó una sincera amistad con el joven Bernard. Durante los años 1887 y 1888 Bernard realiza una serie de pinturas influidas por la estampa japonesa, que contornea las formas con líneas negras, dejando el interior con colores casi planos y muy vivos, con grandes espacios monocromáticos en el paisaje y las figuras sin sombra. 






Bibliografía : https://artefeed.com
                     https://www.vangoghmuseum.nl

jueves, 13 de enero de 2022



El pintor Carlos Vargas Pons nació en Guadalajara, Jalisco, en el año de 1968. Estudió artes plásticas con Enrique Ruiz Rojo, José Fors y Davis Birks. Posteriormente, ha continuado su preparación y perfeccionamiento al lado de otros destacados pintores y dibujantes.

Su vocación artística se develó a temprana edad, cuando su facilidad y gusto hacia la pintura lo llevaron a acercarse a importantes pintores de Jalisco. 



Tomando de sus enseñanzas lo mejor, emprendió la marcha adentrándose en las artes plásticas y encontrando allí su vocación definitiva. Algunas de sus obras se basan en composiciones de importantes artistas, imprimiendo en ellas su sello estético-plástico personal y logrando una dinámica armonía de gamas y movimientos.



Comenzó a exponer en el año de 1990 en destacadas muestras colectivas, y desde 1993 ha llevado varias exposiciones individuales. Su obra ha merecido importantes reconocimientos, como son: en 1990 y 1991, consecutivamente, el premio de adquisición en el Encuentro Nacional de Arte Joven; y el Premio Salón de Octubre, celebrado en el Instituto Cultural Cabañas; en 1992 obtuvo el segundo puesto en el Premio Nacional de Pintura IDART y también el segundo lugar en el Premio Germán Gedovius.




Explica que la base de su carrera es la investigación de una línea temática o de una corriente pictórica, desde el hiperrealismo hasta un realismo más emparentado con el impresionismo. “He trabajado en obras que pudiéramos catalogar más como impresionistas y otras totalmente abstractas, estudio alrededor y dentro de estas líneas de estilo que me han llevado a madurar, poco a poco. La investigación y experimentación ha sido una pieza fundamental en el desarrollo de sus obras."



Pese a ese acercamiento al expresionismo o impresionismo, Vargas Pons no siente que su obra pertenezca sólo a una corriente. “No me definiría en alguna en particular, la mayor parte de mi obra contiene fragmentos o soluciones de diferentes corrientes de estilo, pero contenidas en una misma obra. Lo que uno busca como artista va cambiando y evolucionando con los años, siento que aún estoy en la búsqueda, que apenas estoy terminando de dar los primeros pasos”.




Bibliografía : https://www.informador.mx