martes, 22 de junio de 2021

El Retrato de Isabel de Portugal obra de Rogier van der Weyden del año 1450 y con unas dimensiones de 46 x 37,1 cm. Actualmente se encuentra de El Museo J. Paul Getty estado de California _ Estados Unidos.



Van der Weyden nació en Tournai, Bélgica. Gran maestro de la pintura flamenca del Renacimiento temprano, con estilo gótico moderno. Retratista y pintor religioso, recién a sus 27 años estudió con el eximio Robert Campin. Su viaje por Italia impulsó la utilización de la pintura al óleo entre los artistas de ese país.



Trabajó para familia de nobles y poderosos. Las obras de Fra Angelico fueron motivo de inspiración para su estilo. Reconocido en toda Europa, incluyendo Francia y España, su influencia sobre pintores del norte de Europa, Flandes y Alemania es notoria. Entre ellos se cuentan a Memling, Christus y Bouts.



Van der Weyden presenta una pintura excelsa. La aplicación de los colores que da a sus personajes infieren un dramatismo único en la expresión, cosa que imitaron muchos pintores famosos de la era renacentista.



En 1427 ingresa en el taller de Robert Campin, identificado con el Maestro de Flémalle, evolucionando su obra hacia un mayor refinamiento y espiritualidad respecto al estilo naturalista y expresivo de su maestro. En 1432 obtiene el título de maestro independiente, trasladándose poco después a Bruselas donde es nombrado pintor oficial de la ciudad.




Aparte de ir en peregrinación a Roma en 1450, no se sabe que saliera ya nunca de la ciudad. Su estilo renacentista se caracteriza por figuras muy elegantes y esbeltas y por su perfeccionismo en la representación en perspectiva del paisaje y de los espacios interiores, mostrando gran preocupación por el equilibrio entre efectos espaciales y superficiales.




Su obra emotiva y dramática encuentra más adeptos que la callada perfección de Van Eyck, mientras que sus retratos, serenos y aristocráticos, influyen en el retrato flamenco hasta finales del siglo XV.


Respecto a la obra en particular, está vestida con un vestido de brocado rojo y dorado profusamente decorado , ceñido por debajo de la cintura con una faja verde , aunque el artista no combinaba con el patrón de brocado de las mangas. El alto hennin de mariposa y los anillos en sus dedos denotan nobleza. Los dedos de la duquesa son alargados, típico del estilo de van der Weyden, pero se cree que es una copia de un retrato original de van der Weyden que ahora se ha perdido.



En la parte superior derecha está la inscripción PERSICA SIBYLLA IA , lo que sugiere que pudo haber sido uno de una serie de retratos que representan sibilas , una identidad que contrasta con la de Isabella. La inscripción y el fondo de madera sintética marrón son adiciones posteriores.






Bibliografía : https://masdearte.com


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