martes, 14 de junio de 2022

Germán Hernández Amores

 


"Sócrates reprendiendo a Alcibíades en casa de una cortesana" obra de Germán Hernández Amores (1823-1894) del año 1857 y con unas dimensiones de 278 x 226 cm. Se encuentra en el Museo del Prado( No expuesto), en Madrid _ España.



Pintor murciano, inició sus estudios en la Sociedad Económica de Amigos del País, siendo discípulo de Santiago Baglieto, entro más tarde en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, siendo alumno de Federico de Madrazo. Para pagarse los estudios trabajó como ilustrador de libros hasta que, en 1849, la protección del ministro Luis González Bravo le permite trasladarse a París, donde asiste al taller del pintor Gleyre durante un año.



Allí asimila el estilo de David e Ingres, tal y como se aprecia en “Sócrates reprendiendo a Alcibíades en casa de una cortesana”. De regreso a Madrid, obtiene la pensión para la Academia de Roma, en la que permanece cuatro años. Fundamental en su evolución posterior será su contacto durante este período con los pintores alemanes conocidos como el grupo de los Nazarenos, quienes lo alejan del clasicismo de su obra anterior. A su regreso, en 1854, es nombrado profesor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Posteriormente pasa a la Escuela de Artes y Oficios como director. Desde 1858, lo encontramos participando en las Exposiciones Nacionales. Su concurrencia será constante hasta 1892, dos años antes de su muerte.


Cultivó el género histórico y el religioso, en los que extendió su interés al campo del Antiguo Testamento y la mitología clásica. Con todo, el campo religioso tuvo también en Hernández Amores un cultivador al modo tradicional, tal y como lo prueba el “Calvario” que pintó para la iglesia madrileña de San Francisco el Grande, en cuya capilla del Sepulcro se encuentra. La pintura histórica tuvo en él una extensión hacia la pintura de temas literarios, tan del gusto del Romanticismo. 


La obra es la más importante entre las que el artista realizó en Roma donde estuvo con pensión extraordinaria entre 1853 y 1858. En él se manifiesta la dependencia del asunto respecto del motivo clásico de la Juventud o Hércules entre la Virtud y el Vicio, sustituyéndose la habitual alegoría femenina de aquélla por la figura de Sócrates, que pasa de sujetar el brazo de Alcibíades en el boceto a interpelarle con ademán más didascálico que admonitorio en el cuadro definitivo, en lo que expresa la autoridad moral de Sócrates sobre el licencioso joven, tal y como la describe Plutarco en su Alcibíades.


Su contención es patente en el equilibrio de la composición, el orden de planos paralelos al espectador, la corrección del dibujo y la suavidad, algo mortecina del colorido. La fidelidad casi arqueológica al pasado en tipos y detalles, que celebraron los críticos españoles, era un aspecto primordial en esta pintura, que se manifiesta aquí, ante todo, en los tipos.



También tratan de ser veraces los detalles del mobiliario y de la ornamentación. En este Eros de inspiración praxitélica que preside la estancia de la lujosa casa deriva de la iconografía del Apolo Lacchaeus, al que el pintor agrega el arco y la venda, amén de la inscripción epigráfica.


El interior no es el de una casa griega, sino más bien romana antigua, como las que el propio artista había podido ver en Pompeya, si bien los motivos de grecas y palmetas y el orden dórico del patio hacen también referencia, en un sentido amplio, al mundo helénico.

Bibliografía : https://www.murciaturistica.es
                     https://www.museodelprado.es



viernes, 10 de junio de 2022

John Maler Collier y George Bernard Shaw

John Maler Collier ( 1850 - 1934) con su obra del premio Nobel George Bernard Shaw en el año 1927 en Londres. Hijo de un juez de estilo prerrafaelita, uno de los retratistas más destacados de su generación. Inició sus estudios de pintura en Londres con Edward Poynter, trasladándose después a París para continuar su formación con Jean-Paul Laurens. Como especialista en retratos tendrá a Millais como maestro, aunque sus trabajos sean algo más teatrales. También se interesará por asuntos de la vida cotidiana, sintiéndose atraído por las tragedias de la vida moderna, llegándose estas obras a denominar "cuadros de problemas". Con esta temática conseguirá alcanzar la fama, enviando sus obras a la Royal Academy desde 1870 hasta el final de su vida.




Fue uno de los 24 fundadores de la Royal Society of Portrait Painters (Sociedad Real de Retratistas), de la que llegó a ser Vicepresidente. Triunfó ya en vida, exponiendo sus obras en la Royal Academy y en la Sociedad Real de Retratistas, así como en distintas Galerías de Arte de toda Inglaterra y del extranjero. En 1920 le fue concedida la Orden del Imperio Británico.




De sus obras se ha alabado sobre todo, la solemnidad de sus personajes, el uso fuerte, sorprendente y casi excesivo del color, junto con la invisibilidad de sus pinceladas. Dieciséis de sus pinturas forman parte de las colección de la «National Portrait Gallery» de Londres, dos de ellas se pueden ver en la Tate Gallery, y un autorretrato de 1907, en la Galeria de los Uffizi de Florencia.


George Bernard Shaw'' 1927
National Gallery of Ireland 



Shaw, descubrió su pasión por la escritura creativa, decide publicar novelas por entregas. Inicialmente, este trabajo resulta en baja demanda y, por ende, bajos ingresos, que lo obligan a vivir en penuria. 


El rumbo de la literatura irlandesa cambió con el impacto que tuvo el trabajo del autor George Bernard Shaw.

Destacó tanto en el mundo de la escritura teatral como en el periodismo, convirtiéndose en una de las figuras más destacadas en Europa para la época.



Nace en 1856 en la ciudad de Dublín, en una familia burguesa y protestante. Obtuvo su primer trabajo con tan solo dieciséis años de edad, cuando aún no había finalizado su educación. Esta es la razón por la que sus últimos años de aprendizaje fueron de manera autodidacta.


Es justo este balance entre jocosidad y severidad lo que atrajo a una gran audiencia a las obras de Shaw. En 1923, obtuvo el Premio Nobel de Literatura por la belleza poética infundida entre la sátira de sus obras teatrales.

Un aspecto curioso es que la mayor parte de su público estaba formado justo por la clase media que criticaba el autor con sus producciones.









Bibliografía : https://trianarts.com
                     https://libreando.club

jueves, 9 de junio de 2022

La Iglesia de Orsanmichele en Florencia

La Iglesia de Orsanmichele, el arquitecto Arnolfo di Cambio construyó en 1290 una logia para el mercado de semillas de cereales. se encuentra en pleno centro, entre la Plaza de la Signoria y el Duomo en Florencia _ Italia.



En dialecto toscano quiere decir "Huerto de San Miguel", ya fue construida sobre el terreno donde se encontraba el huerto del desaparecido monasterio, surgió en el Siglo XIII, para el mercado del trigo, construida justo sobre el antiguo pequeño oratorio San Michele in Orto, y más tarde volvió a ser un lugar de culto, gracias a la generosidad de las Artes, los gremios florentinos , que entre los siglos XIV y XVI adornaron la iglesia con esculturas y pinturas de altísimo nivel. Hoy en día también alberga un Museo donde se pueden admirar las obras escultóricas que han sido trasladadas de las fachadas exteriores al interior para conservarlas mejor.



El exterior de la iglesia de Orsanmichele es tan interesante como  el interior. Las fachadas contenían 14 nichos externos que estaban llenos de esculturas entre 1399 y 1430. De hecho, fue la ciudad de Florencia la que pidió a los gremios que encargaran estatuas de sus santos patrones para adornar las fachadas de la iglesia.



Las 14 estatuas fuera de la Iglesia de Orsanmichele representan a los santos patrones que protegen a los diferentes gremios, que fueron: los Médicos y Boticarios (Medici e Speziali), los Trabajadores de la Madera y la Piedra, los tejedores de lino y los vendedores ambulantes y  los Zapateros, los Comerciantes.




También estaban los Herradores, los Peleteros, los Carniceros, los acabadores de tela y los Comerciantes en ropa extranjera, etc ...




Los tres gremios más ricos se dieron cuenta de sus estatuas de bronce, que en ese momento costaban aproximadamente diez veces la cantidad de piedra .Los trabajaron por tanto, en diferentes momentos, casi todos los grandes del arte del siglo XV, entre otros Donatello, Brunelleschi, Verrocchio y Ghiberti, pero no faltan tampoco algunos importantes escultores del siglo siguiente, como Baccio da Montelupo y Juan de Bolonia.


Las estatuas de Orsanmichele son un vestigio de la devoción y orgullo de los comerciantes florentinos. Hoy en día, todas las esculturas han sido retiradas y reemplazadas por réplicas para su protección. Los originales se encuentran principalmente en el museo de Orsanmichele, que ocupa el piso superior de la iglesia. Dos trabajos de Donatello se encuentran en otros museos de Florencia, el Bargello y la Basílica de Santa Cruz.







Bibliografía : https://freetourflorence.com

martes, 7 de junio de 2022

"La infanta Margarita en traje azul" obra de Diego Velázquez



"La infanta Margarita en traje azul" obra de Diego Velázquez(1599-1660), fue realizado 1659 y con unas dimensiones de 127 x 107 cm. Actualmente se encuentra en El Museo de Historia del Arte de Viena _ Austria.



Primera descendiente del matrimonio entre Felipe IV y Mariana de Austria, la infanta Margarita había nacido en 1651. Era una niña a la que las crónicas describen como una muchacha bonita y extraordinariamente vivaz. Muy pronto se la comprometió con su primo Leopoldo, el futuro emperador de Austria, con quien casó en diciembre de 1666. Margarita moriría siete años después, en marzo de 1673.


El retrato de Viena es la última de las imágenes de la infanta salidas del pincel del sevillano; para la ocasión, la protagonista de Las meninas luce un vestido de raso en seda azul con cintas de pasamanería metalizada que subrayan la aparatosidad del guardainfantes, la prenda que caracterizó el perfil femenino de la corte española, y un elemento que condicionó la disposición abierta de los brazos, hasta crear una sólida figura piramidal que reforzaba la impresión de inmovilidad escultórica de las damas velazqueñas.


El diseño del vestido emparenta esta imagen de Margarita con el retrato que Velázquez hizo de su madre, la reina Mariana de Austria, al poco de regresar el artista de Italia, y como en aquél, el planteamiento cromático es de una sabia austeridad, más limitada aún en el caso que nos ocupa. Azules, pardos y marfiles son animados por los destellos dorados del vestido y el brillante cabello de la niña.


Para reforzar su pálido rostro, Velázquez ha pintado unos lazos grisáceos, estratégicamente colocados cerca de las mejillas y sobre una de las sienes. El pañuelo que sostenía en la mano izquierda la reina es aquí sustituido por un manguito de pieles, una prenda realmente inusual en este tipo de retratos y que quizás pueda hacer referencia a algún regalo procedente de la corte austríaca. En el fondo, muy desgastado, se esboza una consola de altas patas, arrimada a una pared, en la que cuelga un difuso cuadro o un espejo.



En el fondo, muy desgastado, se esboza una consola de altas patas, arrimada a una pared, en la que cuelga un difuso cuadro o un espejo. Sobre el mueble se pintó un reloj de ébano y, al menos, un pequeño león de bronce, elementos que subrayan tanto el marco áulico en el que se retrata a la futura emperatriz, como la alta dignidad de ésta. Este retrato fue descrito por Palomino, quien lo calificó de trabajo «muy excelentemente pintado, y con aquella majestad, y hermosura de su original»


El reconocimiento de Velázquez como gran maestro de la pintura occidental fue relativamente tardío. Hasta principios del siglo XIX raramente su nombre aparece fuera de España entre los artistas considerados mayores. Las causas son varias: la mayor parte de su carrera la consagró al servicio de Felipe IV, por lo que casi toda su producción permaneció en los palacios reales, lugares poco accesibles al público. Al contrario que Murillo o Zurbarán, no dependió de la clientela eclesiástica y realizó pocas obras para iglesias y demás edificios religiosos, por lo que no fue un artista popular.


Por tanto, el surgimiento de Velázquez como pintor universal se produjo hacia 1850. En la segunda parte del siglo fue considerado como el realista supremo y el padre del arte moderno. A finales de siglo se añadió la interpretación de Velázquez como un pintor protoimpresionista. Stevenson, en 1899, estudió sus cuadros con mirada de pintor, y encontró numerosas conexiones entre la técnica de Velázquez y los impresionistas franceses.





Bibliografía : https://www.almendron.com