Santa Catalina de Alejandría, obra de Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610), mas conocido como Caravaggio del año 1589 y con unas dimensiones de 173 × 133 cm y está realizada en óleo sobre lienzo. Actualmente se encuentra en la Sala 12 de la segunda planta del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid_España.
Santa Catalina de Alejandría, pintada hacia 1598-1599, es una de las obras más magistrales de Michelangelo Merisi, conocido como Caravaggio, y se conserva actualmente en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid. La pintura representa a la santa como una երիտասարդ y hermosa mujer ricamente vestida, arrodillada junto a los símbolos de su martirio: la rueda dentada, la espada con la que fue decapitada y la palma, símbolo de su victoria espiritual.
Este cuadro muestra a Santa Catalina de Alejandría, patrona de los estudiosos. La modelo que dio rostro a Santa Catalina ha sido identificada tradicionalmente con Fillide Melandroni, una célebre cortesana romana que frecuentaba el círculo de Caravaggio y que aparece relacionada con otras obras de este periodo. Aunque la identificación de las modelos de Caravaggio sigue siendo objeto de estudio y debate entre especialistas, Fillide es la candidata más aceptada tradicionalmente para esta magnífica representación de la santa.
El estilo de Caravaggio se caracteriza por su extraordinario naturalismo, por pintar a sus modelos como personas reales y por el revolucionario uso de la luz y la sombra, conocido como claroscuro. En esta obra, la intensa luz ilumina el rostro, las manos y los ricos tejidos de Santa Catalina, mientras el fondo oscuro crea una atmósfera teatral y misteriosa. Caravaggio no idealiza a la santa como una figura distante: la convierte en una mujer viva, cercana y profundamente humana, capaz de mirar directamente al espectador. Esa unión entre realidad, dramatismo, luz y emoción fue una de las grandes revoluciones del Barroco y convirtió a Caravaggio en uno de los artistas más influyentes de todos los tiempos.
La rodean los objetos con que la santa fue torturada, como la rueda con puntas aceradas,[4] pero Catalina muestra un ideal de dulzura y tranquilidad, si bien como una muchacha de pueblo. La muchacha, es una modelo, probablemente romana, la misma que sirvió de modelo como Judith en la conocida obra Judit y Holofernes (Giuditta e Oloferne) del año 1599 del Maestro milanés. Este cuadro fue el preludio a las grandes obras de su autor para las iglesias romanas.
Cuando Caravaggio realizó esta obra se encontraba en Roma, en uno de los momentos más importantes de su carrera, bajo la protección de su gran mecenas, el cardenal Francesco Maria del Monte, quien probablemente encargó el cuadro. Caravaggio había nacido en 1571, por lo que tenía aproximadamente 27 años cuando pintó esta extraordinaria Santa Catalina. Era una etapa en la que su fama comenzaba a crecer y en la que desarrollaba plenamente ese revolucionario lenguaje artístico que cambiaría para siempre la historia de la pintura.
Bibliografía: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
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