martes, 15 de septiembre de 2026

Una escultura flotante llamada «Drac de na Coca», creada por el artista Ricard Chiang.


Lo que ves en las aguas del Parc de la Mar, frente a la Catedral de Mallorca, es una escultura flotante llamada «Drac de na Coca», creada por el artista Ricard Chiang. Mide unos 3 metros y pesa alrededor de 150 kg, y está anclada al fondo. Se instaló para recuperar una antigua leyenda de Palma.



Ricard Chiang nació en Barcelona en 1966 y es un artista plástico de origen chino-español establecido en Baleares. Su formación es autodidacta y comenzó su trayectoria artística hacia 1995. Aunque es conocido tanto por su pintura como por su escultura, su producción es muy amplia y ha participado en exposiciones y ferias internacionales como ARCO, Art Fair Colonia y Art Lisboa. Ha recibido diversos premios y reconocimientos, entre ellos el Premio de Pintura de la Fundación Barceló en 1998 y el Primer Premio del Salón de Otoño de Plasencia en 2005.



Su lenguaje artístico es difícil de encerrar en un único estilo: mezcla referencias del arte clásico, oriental y contemporáneo, y en su obra aparecen también influencias del cómic, el cine y la cultura popular. Él mismo ha hablado de su interés por combinar distintas tradiciones visuales. En sus trabajos existe además una cierta tendencia hacia lo tenebrista, lo misterioso, lo provocador y lo fantástico, algo que encaja maravillosamente con el Drac de na Coca.




Y lo más bonito es la historia: la leyenda cuenta que en Palma había un supuesto dragón que salía de las alcantarillas, hasta que el caballero Bartomeu Coch consiguió matarlo. Cuando descubrieron el animal, comprobaron que aquel terrible «dragón» era en realidad un cocodrilo, cuyo cuerpo se conserva tradicionalmente en el Museo Diocesano de Mallorca.



La escultura que estás viendo es El Drac de na Coca, de Ricard Chiang, y fue presentada e instalada en el lago del Parc de la Mar el 17 de julio de 2025. Por tanto, es una obra muy reciente, de 2025. Mide aproximadamente 3 metros de largo y pesa unos 150 kg. Está realizada con un mortero especial resistente al agua y es hueca para poder mantenerse a flote; permanece sujeta mediante cadenas de acero inoxidable.


En el Museu d’Art Sacre de Palma en Mallorca, se encuentra un modelo 3D del cocodrilo,  puedemos verlo prácticamente desde todos los ángulos. Es del propio museo y permite apreciar muy bien la forma del animal. El propio museo confirma que el animal tiene más de 400 años y pertenece al siglo XVII. Es un cocodrilo muerto y disecado, que anteriormente estuvo en la casa de la familia Rosselló de Palma.






El cocodrilo auténtico no es una obra escultórica; es un ejemplar natural conservado mediante taxidermia, datado en el siglo XVII. La escultura que tienes ahora frente a la Catedral es la reinterpretación contemporánea de Ricard Chiang









Bibliografía : El Poder del Arte 

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Santa Catalina de Alejandría, obra de Michelangelo Merisi da Caravaggio


Santa Catalina de Alejandría, obra de Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610), mas conocido como Caravaggio del año 1589 y con unas dimensiones de 173 × 133 cm y está realizada en óleo sobre lienzo. Actualmente se encuentra en la Sala 12 de la segunda planta del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid_España.



Santa Catalina de Alejandría, pintada hacia 1598-1599, es una de las obras más magistrales de Michelangelo Merisi, conocido como Caravaggio, y se conserva actualmente en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid. La pintura representa a la santa como una երիտասարդ y hermosa mujer ricamente vestida, arrodillada junto a los símbolos de su martirio: la rueda dentada, la espada con la que fue decapitada y la palma, símbolo de su victoria espiritual.



Este cuadro muestra a Santa Catalina de Alejandría, patrona de los estudiosos. La modelo que dio rostro a Santa Catalina ha sido identificada tradicionalmente con Fillide Melandroni, una célebre cortesana romana que frecuentaba el círculo de Caravaggio y que aparece relacionada con otras obras de este periodo. Aunque la identificación de las modelos de Caravaggio sigue siendo objeto de estudio y debate entre especialistas, Fillide es la candidata más aceptada tradicionalmente para esta magnífica representación de la santa.






El estilo de Caravaggio se caracteriza por su extraordinario naturalismo, por pintar a sus modelos como personas reales y por el revolucionario uso de la luz y la sombra, conocido como claroscuro. En esta obra, la intensa luz ilumina el rostro, las manos y los ricos tejidos de Santa Catalina, mientras el fondo oscuro crea una atmósfera teatral y misteriosa. Caravaggio no idealiza a la santa como una figura distante: la convierte en una mujer viva, cercana y profundamente humana, capaz de mirar directamente al espectador. Esa unión entre realidad, dramatismo, luz y emoción fue una de las grandes revoluciones del Barroco y convirtió a Caravaggio en uno de los artistas más influyentes de todos los tiempos.


La rodean los objetos con que la santa fue torturada, como la rueda con puntas aceradas,[4] pero Catalina muestra un ideal de dulzura y tranquilidad, si bien como una muchacha de pueblo. La muchacha, es una modelo, probablemente romana, la misma que sirvió de modelo como Judith en la conocida obra Judit y Holofernes (Giuditta e Oloferne) del año 1599 del Maestro milanés. Este cuadro fue el preludio a las grandes obras de su autor para las iglesias romanas.



Cuando Caravaggio realizó esta obra se encontraba en Roma, en uno de los momentos más importantes de su carrera, bajo la protección de su gran mecenas, el cardenal Francesco Maria del Monte, quien probablemente encargó el cuadro. Caravaggio había nacido en 1571, por lo que tenía aproximadamente 27 años cuando pintó esta extraordinaria Santa Catalina. Era una etapa en la que su fama comenzaba a crecer y en la que desarrollaba plenamente ese revolucionario lenguaje artístico que cambiaría para siempre la historia de la pintura.






Bibliografía: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza