jueves, 20 de febrero de 2020

"Vendiendo melones" obra de Joaquin Sorolla y Bastida


"Vendiendo melones" obra de Joaquin Sorolla y Bastida del año 1890 y con unas dimensiones 52,2 x 78,6 cm. Actualmente se en cuentra en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en Málaga _ España. 


Vendiendo melones está fechado en el año crucial en que Sorolla abandona Italia y, tras una brevísima estancia en Valencia, se instala en Madrid e inicia una carrera profesional que le llevaría a alcanzar grandes éxitos internacionales. El tema de la obra se puede relacionar con los trabajos realizados por Sorolla durante su estancia en Asís, entre septiembre de 1888 y junio de 1889. 


En esta época, ya casado y terminada la beca de la Diputación de Valencia, Sorolla se dedica a pintar escenas de fácil venta. Son, por lo general, pequeñas acuarelas de tema costumbrista y anecdótico, que comercializaba Francisco Jover, un marchante valenciano residente en Roma, y que Sorolla, a veces, amplió en óleos de mayor tamaño.


Obras como Costumbres valencianas (1890), El resbalón del monaguillo (1892) o El beso de la reliquia (1893), desarrollaron sobre lienzo aquellas peculiaridades temáticas. Estas obras están muy influidas por José Benlliure, que en esta época vivía también en Asís, y quien, a su vez, adaptaba al gusto de finales de siglo el estilo popularizado por Fortuny quince años antes.


Como es frecuente en este tipo de pinturas, Vendiendo melones se caracteriza por su calidad técnica y por su complejidad compositiva. Cada figura, cada elemento arquitectónico y cada objeto están descritos con tal minuciosidad que el conjunto parece ser más susceptible de ser leído que de ser observado. 


De hecho, la composición va más allá de lo enunciado por el título y presenta la síntesis de lo que supuestamente era la vida cotidiana en una alquería valenciana. La huerta y sus habitantes son explotados desde un punto de vista idealizado y anecdótico.



Bajo un emparrado que cubre las encaladas paredes del edificio se lleva a cabo la transacción que da nombre al lienzo. Pero al mismo tiempo la composición introduce una escena de labor femenina, una escena de solaz en la figura aislada tocando la guitarra, diferentes bodegones y naturalezas muertas, estudios de cerámica y artesanía popular valenciana, un estudio de animales, en la pequeña charca con patos del ángulo inferior izquierdo, e incluso un esquemático paisaje sugerido en el fondo de la composición, a través de las dobles puertas entreabiertas. 


Pero este variado cúmulo de temas secundarios, dentro de un solo tema, alcanza verosimilitud mediante al tratamiento extremadamente realista de las figuras. Cada una está descrita con la máxima minuciosidad y el heterogéneo grupo queda unificado por un suave y matizado tratamiento de las luces y las sombras.


En síntesis, el conjunto se desarrolla en una serie de planos temáticos, espaciales y lumínicos, tan diversa que acentúa el sentido narrativo de la pintura, al tiempo que permite poner de manifiesto la habilidad técnica que tanto valoraba la clientela de este tipo de obras. En conjunto el estilo difiere del que definió a Sorolla unos años más tarde en tres aspectos básicos: en la mayor complejidad compositiva, en la mayor minuciosidad técnica y en la utilización de una gama cromática más variada.






Bibliografía : https://www.carmenthyssenmalaga.org/


viernes, 7 de febrero de 2020

"El Globe Theatre de Shakespeare", obra de Gustav Klimt

"El Globe Theatre de Shakespeare", obra de Gustav Klimt, fue realizado entre los años 1886 a 1887. Se encuentra en el Teatro imperial de la corte llamado El Burgtheater en Viena _ Austria.


Este paseo de la mano de Klimt comienza con unos impresionantes frescos en el techo de ambas escalinatas junto con su hermano, Ernst Klimt, y Franz Matsch.

Los fantásticos paneles del cielo raso de la escalinata principal del Burgtheater del lado del Volksgarten.
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El teatro Hofburgtheater, inaugurado finalmente en octubre de 1888 después de un largo período de construcción.


En las decoraciones de interiores teatrales les llevará a recibir el encargo de la decoración de las escaleras del Burg Teather de Viena. El promotor del encargo sería el arquitecto Karl Freiherr von Hasenauer, firmando el contrato con el comité el 20 de octubre de 1886.Adolf von Willbrand, director del Burg Teather, exigió que en los diez lienzos que decorarían las dos escaleras del teatro se representara una historia mundial del teatro. 


El tema del ciclo de pinturas de la escalinata se divide en dos lados. El lado derecho representa la evolución del teatro y las tres dramaturgos clásicos, mientras que el lado izquierdo se centra en la música, el baile, las obras de misterio medievales y el teatro. 


Todas las escenas representan a los actores junto a su público. Siguiendo el estilo de la época, los artistas buscaron la precisión histórica. En la escalinata de la derecha, vemos "El altar de Dionisio", "Carro de Tespis" (ambas de Gustav Klimt), "Escena de teatro antiguo" (de Franz Matsch), "El Globe Theatre de Shakespeare" (de Gustav Klimt) y "Escena de Molière" (de Ernst Klimt).


En el Globe Theatre de Shakespeare, Kilmt nos lleva a la era dorada del teatro de Inglaterra Isabelina. Romeo se suicida y colapsa junto a Julieta, a quien supone muerta.

Los espectadores nobles, sentados a los lados del escenario, siguen la acción de cerca. Puede que la figura femenina sea la propia Reina Virgen.

El caballero de rostro apuesto con barba que lleva una lechuguilla en el cuello es de especial interés, ya que nos muestra el único autorretrato de Gustav Klimt. El joven con el jubón rojo que se encuentra detrás es su hermano Ernst, y el hombre elegante con un sombrero sin ala que se encuentra entre los dos hermanos artistas es Franz Matsch.





Los artistas solicitaron demorar este encargo hasta finalizar la decoración de las escaleras, solicitud que les fue concedida. Al ponerse manos a la obra tuvieron un arduo trabajo ya que en el contrato se especificaba que tenían que integrar en la composición a unos 250 personajes entre ellos los importantes de la Viena del momento. 


Klimt fue el encargado de pintar la sala y para ello realizó un buen número de bocetos y dibujos preparatorios, teniendo que acudir a su familia y amigos como modelos, aunque también recibió la visita de bellas mujeres de la ciudad que deseaban ser inmortalizadas en el cuadro.

Ernst Klimt

Entre las personas que retrató se encuentran Katherina Schratt -actriz habitual del teatro y amante del emperador Francisco José I-, el cirujano Theodor Billroth y el futuro alcalde Karl Lueger. El resultado es una obra de gran calidad, en la que se nos muestra el patio de butacas del teatro, rodeado de cuatro pisos de palcos en los que se situaba la alta nobleza imperial, ocupando el emperador y la corte uno de estos palcos

Franz Matsch.

Una lámpara en el centro del techo y diversos focos distribuidos en la segunda fila de palcos arrojan una tenue iluminación a la escena, creando de manera perfecta la sensación atmosférica de un interior. Las figuras son extraordinarias, adecuadas a su nivel social, vestidas con sus mejores galas, presentadas en elegantes actitudes. 


La perspectiva conseguida por el maestro resulta destacable pero lo más original es el tratamiento de la escena ya que Klimt sitúa a los espectadores en el papel de actores, confundiendo la realidad con la apariencia. El resultado es una obra de gran calidad por la que Klimt recibió en 1890 el Premio del Emperador, dotado con 400 florines.






jueves, 6 de febrero de 2020

Eusebio Arnau i Mascort


El escultor barcelonés Eusebio Arnau i Mascort (1863 -1933), comenzó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de La Llotja de Barcelona y más tarde en diferentes ciudades europeas como Florencia, Roma, Bruselas y París. A su regreso a España se instaló en Madrid, pero a continuación volvió a su ciudad natal donde organizó su taller.



Arnau es uno de los escultores más representativos del modernismo, siendo alumno de Agapito Vallmitjana y del escultor Josep Gamot. Fue pensionado por la Diputación de Barcelona y viajó a Roma y Florencia. También realizó viajes a París, donde cursa estudios. Su formación se completó en el taller de los arquitectos Lluis Domènech i Montaner y Antonio María Gallissà.


Eusebio Arnau fue un consumado maestro en el arte de la medallística y de la escultura aplicada a la arquitectura, de lo que hay numerosos ejemplos.
En su taller tuvo como discípulo a Pablo Gargallo y a Josep Dunyach entre otros. Junto con el escultor Josep Llimona trabajó en el retablo de la Iglesia basílica de Santa Engracia de Zaragoza.


Sus esculturas aplicadas a la arquitectura como las de la casa Lleó Morera, casa Amatller, Hotel España, Palacio de la Música Catalana y Hospital de San Pablo (todas en Barcelona), lo catalogaron totalmente como escultor destacado del modernismo.


En el primer período de su actividad artística (1880- 1896) realizó obras anecdóticas que requerían argumento y gran observación: son trabajos en los que reproduce fielmente la realidad. A partir de 1891 evoluciona hacia una cierta idealización, e inicia su relación profesional con arquitectos. 


El segundo período, que se puede denominar modernista (1897-1911) es el más productivo y representativo del escultor; la influencia de su formación francesa es evidente, muestra gran interés por captar el movimiento y tiende a formas suaves. Lleva el arte decorativo a alto nivel, realizando trabajos complejos que lo aproximan a Rodin y a Meunier.


Hacia 1907 se aprecia cierta ambivalencia en algunas obras de carácter simbólico, uniendo figuras de lenguaje historicista (de retorno al mundo medieval) junto a otras en las que muestra interés por el desnudo femenino expuesto con simplicidad y claridad propias del Noucentisme. 


Características que dan paso al tercer período (1912-1933), eminentemente clasicista y marcado por una progresiva simplificación de formas. Fue un gran creador en diferentes ámbitos (escultura de salón, aplicada a la orfebrería, funeraria, decorativa...), destacando considerablemente en el arte de la medalla y de los modelos aplicados a la arquitectura, en los que se inició a partir de 1890. Actividad que representó el inicio de una dilatada e importante trayectoria, caracterizada por la proporcionalidad, elegancia y armonía.


Se relacionó con los arquitectos más prestigiosos del Modernismo, y realizó modelos escultóricos para Josep Azemar Pont, Miguel Bertrán de Quintana, Lluís Domènech i Montaner, Antoni de Falguera i Sivilla, Antoni Maria Gallissà, Josep Puig i Cadafalch, Enric Sagnier Villavecchia y Alexandre Soler i March, entre otros.


Entre los numerosos premios que obtuvo cabe destacar: primera medalla en la sección de Artes Decorativas de la Exposición de Bellas Artes de Madrid (1908); medalla de oro, ofrecida por el Círculo Artístico, en la VI Exposición Internacional de Arte (1911), y tercera medalla en la sección de escultura de la Exposición Nacional de Pintura, Escultura y Arquitectura de Madrid (1912).







Bibliografía : https://sites.google.com/
                       https://dbe.rah.es

martes, 4 de febrero de 2020

Actualizamos esta información respecto al año 2015 

La capilla de San Pedro es conocida familiarmente como capilla de los Reyes, (se encuentra en La Iglesia Catedral Basílica de san Antolín en  Palencia, Castilla y León _ España.

Los tres relieves en yeso que la adornan con el tema de los Reyes Magos. Fue construida en el siglo XIV por artistas anónimos y reformada en el XVI por los hermanos Juan y Jerónimo Corral de Villalpando. Se encuentra situada en la girola, ocupando el primer lugar después del edículo, en el lado de la epístola. Es de planta hexagonal y se cubre con bóveda estrellada.



Está situada en la cabecera, exactamente en el comienzo de la girola desde el lado de la epístola. El trabajo ornamental corrió a cargo de los hermanos Juan y Jerónimo Corral de Villalpando, expertos decoradores en yeso que desplegaron un repertorio de adornos (angelotes, trapos colgantes, cueros recortados, grutescos, frutas, termes…) por todos los paramentos y bóveda, dando como resultado una sensación de “horror vaccui” (horror al vacío)


Con una estructura gótica, con cubierta estrellada, pero su decoración es renacentista y barroca, con yeserías policromadas en azul, blanco y ocre cubriendo los testeros, con los tres Reyes Magos en lugar destacado y bóveda con los profetas Isaías, Balaam y David junto a angelotes, escudos y grutescos. Se cierra con reja dorada, policromada y con medallones con las caras de los Reyes, obra de Francisco Martínez.



Los supradichos añadidos renacentistas han llevado a esta capilla a ser una de las más ricas del templo. Los tres Reyes Magos ocupan un lugar destacado, dentro de marcos individuales limitados por columnas y en actitud de marcha. Los colores predominantes en estas yeserías son los azules, blancos y ocres. El zócalo es de azulejos de Talavera, detalle que se encuentra en otras capillas de la catedral.


Un edificio de grandes proporciones (130 m de longitud, 50 m de anchura en el transepto y unos 43 m de altura en el ábside), y es la tercera catedral más grande de España. Por el exterior es sencilla y sorprendente, y es el resultado de numerosas ampliaciones y transformaciones realizadas durante más de mil años. 



La catedral de Palencia se encuentra en el centro histórico de la ciudad, y es conocida popularmente como La bella desconocida. Construida a lo largo de catorce siglos, esta catedral es uno de los elementos más destacados de Palencia, y el primero de sus monumentos en ser declarado Monumento Nacional en 1929.


A todas estas curiosidades se le añade el tamaño del templo. No me parece que esté mal ocupar el tercer puesto dentro de las catedrales más grandes de España, sobretodo si tenemos en cuenta que en España  hay 88 catedrales, de los cuales 16 están en Castilla-León.


Para terminar el templo gótico de Palencia hace un año estrenó un sistema con 130 sensores que alertan de deterioros Estos aparatos que vigilan la temperatura del interior, las humedades y si las fisuras en los muros aumentan de grosor en un edificio que dentro de siete años cumplirá siete siglos. 







Bibliografía : https://elpais.com/cultura