martes, 9 de abril de 2019

"Autorretrato con dos alumnas", obra de Adélaïde Labille-Guiard

"Autorretrato con dos alumnas", obra de la pintora Adélaïde Labille-Guiard del año 1785 y con unas dimensiones de 210.8 x 151.1. Actualmente se encuentra en la colección del Museo Metropolitano de Arte en Nueva York _ Estados Unidos.


Adélaïde nació el 11 de abril de 1749. Era la pequeña de ocho hermanos de una familia perteneciente a la burguesía parisina. Su padre era mercero y regentaba una tienda en el barrio de Saint-Eustache. Adélaïde no provenía de una familia de artistas como Élisabeth Vigée-Lebrun así que no pudo aprender en su propia casa. Se desconocen muchos datos de su formación aunque sí que se sabe que François-Elie Vincent y su hijo François-André le enseñaron el arte de la miniatura y el óleo respectivamente.


Supuestamente, la obra fue realizada para la Académie Royale, aspirando Labille-Guiard a convertirse en miembro de la misma en una época en que la admisión de miembros femeninos estaba limitada a cuatro por año, por lo que al ilustrar a dos estudiantes mujeres podría tener más posibilidades de ser admitida.

Marie Gabrielle Capet y Marie Marguerite Carreaux de Rosemond

Esta obra ayudó asimismo a establecer la reputación de la pintora, a quien le fue concedido un subsidio por el rey, si bien, a consecuencia de sus alumnas, no se le otorgó un estudio.
Adélaïde tuvo que esperar muchos años, hasta cumplir 34 para conseguir ser aceptada en la academia francesa. Mientras tanto se había ganado la vida como profesora. 


El hecho de haber ingresado en la academia el mismo día que la gran retratista Élisabeth Vigée-Lebrun dio pie a constantes comparaciones entre ambas. Aunque es cierto que la obra de Adélaïde estaba influida por la de Élisabeth y esta llegó a adquirir una importante proyección internacional, con el tiempo, las pinturas de Adélaïde fueron reconocidas con el mismo valor que las de su rival.


La estructura de la obra, con el caballete situado a la izquierda, sugiere el hecho de que posiblemente Labille-Guiard basó su composición en la obra de Antoine Coypel Retrato del artista con su hijo, Charles Antoine. Por otro lado, El cuadro de Adélaïde sirvió a su vez de inspiración, supuestamente, para el retrato de Jean-Laurent Mosnier con sus hijas, ambicionando probablemente el pintor repetir el éxito de la obra de Labille-Guiar.


La obra representa a Labille-Guiard luciendo un vestido y un sombrero de paja, mostrando además el reflejo del traje en el suelo de parqué. Las cabezas de las estudiantes muestran, asimismo, su habilidad para presentar la interacción de la luz entre sus rostros. Las estudiantes lucen unos atuendos más informales, pudiendo apreciarse en el fondo la estatua de una virgen vestal y el busto del padre de la artista.


La pintura, de tamaño real, ha sido motivo de especulación por el hecho de que posiblemente Labille-Guiard y una de las alumnas estén mirando a un espejo, por lo que de ser así, la pintora estaría plasmando en la obra exactamente la pintura que ve el espectador.


Estudio en tiza de los rostros

La pintura permaneció en poder de la familia de la artista hasta 1905, siendo donada en 1953 al Museo Metropolitano de Arte por Julia Berwind.



Bibliografía : Laura Auricchio - "Adélaïde Labille-Guiard, 2009
                     Hilary Robinson - "Reading Art 2006

lunes, 8 de abril de 2019

"El palacio Flotante" del emperador Calígula

El Lago de Nemi se encuentra  en las colinas de Albano a unos 30 kilómetros al Sur de Roma _ Italia. Desde épocas pasadas, perdidas en la bruma del tiempo, esta zona que ya estaba poblada mucho antes de la fundación de Romas ha sido un lugar sagrado donde se han desarrollado cultos a Diana, divinidad de la Liga Latina que tuvo su centro aquí. Desde muy antiguo los lugareños se referían a el como "el espejo de Diana". 


El palacio Flotante fue una construcción naval del emperador Calígula, conocido como el mayor barco del Imperio Romano. Éste tenía unas dimensiones de 95-104 m de longitud y 20,3 m de ancho, con un peso de 7.400 toneladas. El barco necesitaba una tripulación de 700-800 personas para ser operativo.


Calígula se llamaba en realidad Cayo Julio César Augusto Germánico. Lo apodaron Calígula (“pequeñas botas”, en latín) porque ya de niño acompañaba a su padre en las campañas militares.

Pese a su breve mandato, de apenas cuatro años –entre el 37 y el 41 después de Cristo–, ha pasado a la historia por su megalomanía, su crueldad y su carácter lujurioso. Para distinguirse de otros emperadores, no le bastó con palacios convencionales sino que mandó construir unas naves en las que celebrar sus fiestas.


El emperador había mandado construir a los mejores arquitectos e ingenieros romanos, los barcos más lujosos y más majestuosos que el mundo antiguo hubiera visto, dotados de grandes columnas, suelos de mármol y un sistema propio de conducción de agua.


El Palacio Flotante se hundió a escasos 25 kilómetros de Roma. Desaparecieron de tal forma que no se volvió a saber de ellos hasta prácticamente el Renacimiento. Cayó el imperio, pasaron las dominaciones bárbaras y la oscura Edad Media. Durante casi 15 siglos circularon rumores y leyendas que hablaban de tesoros bajo las aguas del lago, y de algunos restos que quedaban atrapados en las redes de pescadores.


A mediados del siglo XV, un cardenal renacentista, se manifestaba convencido de la existencia de los barcos. Fue el primero, pero no encontró nada. En 1827, se usa una campana para ocho buzos y se logran extraer pisos de mosaico, mármoles, trozos de columnas y caños de terracota.

Archaeological Museum Massimo in Rome 

La primera nave surge el 28 de marzo del año 1929, al bajar el nivel del agua casi seis metros. Este hecho disipó las dudas que podía haber respecto al proyecto y le destinaron más recursos. El 3 de septiembre el casco emergía completamente del agua. Políticos, académicos y gente del pueblo llegaban de toda Italia para verlo. Un año después, el 10 de junio de 1931, el segundo barco emergió completamente. Se habían movido más de 40 millones de metros cúbicos de agua.

Archaeological Museum Massimo in Rome

Tras diversas peripecias, se lograron recuperar los restos de ambos navíos, que dieron testimonio de su grandiosidad. La primera galera media 71,2 metros de eslora y 20 de manga, con un casco redondeado. La segunda tenía 73 metros de eslora y 14,4 metros de manga. Estas dimensiones excedían en mucho cualquier buque conocido de la época. 

Se comprobó que no habían sido construidos para navegar en aguas abiertas. Entre sus sorprendentes descubrimientos, se halló un ancla de brazos movibles, de más de dos metros de largo, y una llave de paso cónica de bronce que formaba un sello hermético sin necesidad de juntas.

Archaeological Museum Massimo in Rome 

El descubrimiento de gran cantidad de lujoso material de ornamentación, junto a la reputación de libertino de Calígula, llevo a los arqueólogos a pensar que los barcos eran simplemente de placer. 

Durante la II Segunda Guerra Mundial ambos buques fueron quemados por los alemanes, intencionadamente, en la noche del 31 de mayo de 1944, durante su huida ante el avance aliado sobre Roma. En 1996 un grupo llamado Dianae Lucus comenzó a desarrollar planes para hacer réplicas a tamaño real de los furtivos buques de Nemi, los barcos de Calígula.

 Desde el minuto 46:00 


Bibliografía : http://imperioromanodexaviervalderas.blogspot.com

jueves, 4 de abril de 2019

James McNeil Whistler,

"Sinfonía en color carne y rosa", obra de James McNeil Whistler, realizada entre los años 1871 a 1874 y con unas dimensiones de 195.9 x 102.2 cm. Actualmente se encuentra en The Frick Collection, en Nueva York _ Estados Unidos.



James McNeill Whistler,(1834-1903) fue un artista nacido en Estados Unidos ligado a los movimientos simbolista e impresionista.


Era conocido por su agudo ingenio, sobre todo en los intercambios con su amigo Oscar Wilde. Ambos eran figuras de la sociedad parisina a finales del siglo XIX. Aunque su amistad se rompió, cuando este se enteró de que Oscar Wilde era homosexual, aunque su amistad nunca había sido profunda, pues se basaba exclusivamente en su interés común por el arte.


La obra de Whistler, todo su mundo de sutilezas y armonías, resulta un gran aporte para la pintura que se encamina hacia la modernidad. Si bien es norteamericano, trabaja la mayor parte de su vida en Paris y Londres, y se dice que es quien más revitaliza la pintura inglesa una vez que se pelea con la Academia.


Si bien son muchos los pintores británicos que en la segunda mitad del siglo XIX se escapan de la rigidez académica (los que se denominan “pintores victorianos”), la mayoría, como los prerrafaelistas o los más clásicos, progresan pero hacia atrás, revalorizando el pasado. En cambio, la pintura de Whistler tiene elementos que nos anticipan un futuro que llegará pronto con las vanguardias y la abstracción.


Esa pintura novedosa, innovadora, está basada en las armonías abstractas de tono y color, con inusuales encuadres y figuras como “recortadas” (estos dos últimos, una clara influencia de la estampa japonesa).


Whistler cree en “el arte por el arte”. La pintura es independiente del tema y él está totalmente en contra de cualquier insinuación moral. Concibe la pintura como experiencia estética pura.


Considerado el creador del impresionismo inglés, concibe la pintura como experiencia estética pura, más allá de los valores de la representación y los enfoques culturales de los simbolistas de los años 1880-1890. Sus contemporáneos compararon su noche y sus sinfonías pictóricas con las variaciones sutiles de la música de Wagner. La casa en la que nació es el Museo Whistler en la actualidad.




Bibliografía : Lectura de las dez en punto (1885) 
                                       
                     https://3minutosdearte.com








lunes, 1 de abril de 2019

El palacio de Knossos o Cnosos

Con 17.000 mts cuadrados y más de 1.500 habitaciones, el palacio de Knossos (o Cnosos) fue la principal construcción palaciega de la cultura minoica, se encuentra en la Isla de Creta. _ Grecia. Se trata de una de las obras cumbres de la arquitectura micénica, y fue construido hacia, el 1400 a. C.


La civilización minoica se desarrolló en la isla de Creta en el período prehelénico y se caracterizó por las construcciones de hermosos palacios, de los que conocemos un buen número, siendo Knossos uno de los más importantes y el mejor conocido gracias a las excavaciones realizadas por Arthur Evans a principios del siglo XX.


Destruido por un terremoto tres siglos después de su construcción, aunque fue reconstruido en los siguientes años. Continuó sufriendo múltiples destrucciones, fue abandonado y reutilizado después por los dorios y romanos.


En su esplendor albergaba más de mil esculturas e imponentes pinturas murales; contaba con sistemas de alcantarillado, agua corriente y hasta carreteras pavimentadas. Se cree que lo habitaban unas trescientas personas, entre la familia real y sus criados, y que llegó a elevarse hasta cinco plantas.


Aunque no alcanzan las palabras para describir la belleza de esta antiquísima construcción monumental y la fascinación que ésta provoca, se pueden destacar ciertos recintos del palacio, como la Gran Sala del Trono, donde sobresale el trono de alabastro donde alguna vez hubo de sentarse el propio Minos, con una pintura mural deslumbrante. O el Mégaron de la Reina, que alberga el famoso fresco de los delfines.


La mayor colección de arte minoico está en el Museo Arqueológico de Heraclión, cerca de Cnosos en la costa norte de Creta. El arte minoico, con otros restos de la cultura material, especialmente la secuencia de estilos cerámicos, ha permitido a los arqueólogos definir las tres fases de la civilización minoica: minoico antiguo, minoico medio y minoico reciente.


Una de las contribuciones más notables de los minoicos a la arquitectura es su columna característica, más ancha en la parte alta que en la parte inferior. Se la suele denominar columna minoica o "invertida". Las columnas cretenses estaban también hechas de madera, y eran generalmente pintadas de rojo. Se elevaban sobre una simple basa de piedra y se remataban con un capitel en forma de moldura redonda, de aspecto similar a una almohada.

Fresco del salto del toro, en Cnosos.

El fresco de "Salto del Toro" representa un ejercicio en el que los gimnastas realizaban demostraciones de agilidad, a pie o a caballo con la mediación de un toro salvaje. Es un motivo del arte figurativo de la Edad del Bronce Media, y en particular del arte minoico, en donde aparecen escenas de esta actividad en numerosas ocasiones, tanto en la decoración de paredes como en diversos objetos.


La función de estos palacios cretenses, sería difícil de definir, ya que se trataría de ciudades-palacio, que aglutinarían en su interior múltiples funciones, desde las políticas, administrativas, religiosas o de ocio y tiempo libre, de estilo geométrico y de colores planos.



La pintura mural se inició en el Neolítico, con yeso pintado con pigmentos rojos y negros, y se comenzó a desarrollar una técnica de fresco diferenciada de la que se empleaba en Egipto o el Próximo Oriente. En el periodo palacial se perfeccionó la técnica y se añadieron pigmentos azul, gris, amarillo y blanco; inicialmente sólo con decoración geométrica sobre fondos claros, tanto en paredes como en suelos. 


Fue en Cnosos donde se inició la decoración figurativa, primero con temas florales, y se hizo más compleja la paleta, añadiendo pigmentos naranja y verde, y oscureciendo los fondos.​ Los colores son planos y vivos, de gama reducida, conseguidos mediante pigmentos minerales.

Bibliografía : https://sobreturismo.es
                     https://www.auladehistoria.org