jueves, 11 de octubre de 2018

Josefa Manzanedo obra Raimundo de Madrazo y Garreta

Josefa Manzanedo e Intentas de Mitjans, II marquesa de Manzanedo, obra de Raimundo de Madrazo y Garreta, fue realizada en el año 1875 y con unas dimensiones de 227 x 127 cm. Actualmente se encuentra en Museo del Prado en Madrid _ España.


Raimundo de Madrazo y Garreta(Roma, 1841-Versalles, 1920), formado junto a su abuelo y su padre, los retratistas de Corte José y Federico de Madrazo, Raimundo de Madrazo y Carreta acudió a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde fue condiscípulo de Martín Rico, Rosales y Palmaroli, entre otros artistas. 


Tras afianzarse en París como retratista de la alta sociedad elegante y cosmopolita de su tiempo, Raimundo de Madrazo tendría especial éxito con sus retratos femeninos, conquistando primero una nutrida clientela entre las grandes damas que residían en la capital francesa, que ampliaría tras su primera estancia en América con las principales familias de Nueva York. Todavía en la década de los setenta, en que Raimundo empezaba a consolidar su prestigio entre los retratistas afamados establecidos en París, el pintor encontró principalmente sus comitentes entre distinguidos personajes de raíz española residentes en la capital, pertenecientes la mayoría de ellos a un círculo social erudito y de grandes fortunas, relacionados a su vez con los artistas españoles de mayor renombre internacional, en torno a la figura de Ramón de Errazu.


La dama posa en pie, en un interior, sin otro ornamento decorativo que la espléndida tela azul adamascada que cubre el muro que le sirve de fondo, ante el que destaca su elegante figura. Viste un espléndido traje de raso, de corpiño malva y falda blanca a listas, rematado por ricos encajes de blonda y rodeado por un gran fajín de terciopelo negro a modo de delantal que le cae por la espalda.

 De gesto amable y lánguidamente risueño, se coge las manos en el regazo, adornándose con unos sencillos pendientes de brillantes, un pequeño tocado de plumas en el cabello y dos rosas de té amarillas prendidas al escote para sujetar la manteleta de encaje que se recoge en las caderas.


Este deslumbrante retrato es, una de las obras cumbre de la producción de Raimundo de Madrazo, mostrando en él la esencia más depurada de sus excepcionales dotes para este género, heredadas y aprendidas de su padre, Federico de Madrazo, y refinadas en el gusto y la estética de la retratística francesa del Segundo Imperio.

A pesar de la aparente suntuosidad del retrato, el artista emplea una notable contención decorativa que le hace prescindir de cualquier ornamento de mobiliario o atrezo para concentrar exclusivamente la atención del espectador en la modelo. Así, por encima de la riqueza de su vestido y el rameado de la pared, Madrazo logra imponer con toda su intensidad la sensación de presencia vital de la dama, que se muestra en la simplicidad de su propia persona, con una naturalidad en su gesto y en su atuendo que permite intuir la cotidianidad mundana y elegante de la lujosa residencia parisina de esta aristócrata cubana para la que encargó este retrato.

La marquesa de Manzanedo,obra de Jean-Louis-Ernest Meissonier
en Museo del Prado 


La marquesa de Manzanedo, que posó para los pinceles de Raimundo de Madrazo en este espectacular retrato, sin duda una de las más exquisitas efigies femeninas de cuerpo entero pintadas por el artista en toda su vida. La dama había nacido en La Habana el 24 de mayo de 1835. Hija legitimada de Juan Manuel de Manzanedo y González (1803-1882), I marqués de Manzanedo y I duque de Santoña, y de Luisa Intentas Senra, casó el 27 de agosto de 1857 en la Iglesia de San Lorenzo de París con otro cubano, Francisco de Paula Mitjans y Colinó (1828-1904). Tras enviudar trasladó su residencia a Madrid, donde falleció el 1 de enero de 1925.





Bibliografía : Archivos del Museo del Prado




lunes, 8 de octubre de 2018

la Villa Rossi en Santorso, Veneto _ Italia


Una de las villas más misteriosas y bonitas de Italia es, sin duda, la Villa Rossi que se encuentra en Santorso, Veneto. El complejo urbano de la villa y la granja de Alessandro Rossi, es un episodio único de la historia de la arquitectura veneciana de la segunda mitad del siglo XIX, resultado de la colaboración de Alessandro Rossi y el arquitecto Antonio Caregaro Negrin.


En 1862, Alessandro Rossi comenzó la expansión de su empresa textil que habría tenido el máximo desarrollo entre 1870 y 1880 con la creación de los barrios de trabajadores de Schio y Piovene-Rocchette.


El 28 de marzo de 1865, Rossi compró a la familia Prosdocimi la antigua villa Bonifacio-Velo di Santorso con la iglesia contigua de Santo Spirito y la mayor parte de las tierras circundantes para convertirla en un oasis de paz para su familia y crear un Modelo con los sistemas de producción agrícola más avanzados.


La villa es una copia del siglo XVII, era originalmente de un tamaño modesto y de estilo renacentista, divididas en dos partes, la casa solariega y la barchessa.

Cuando al arquitecto Caregaro Negrin se le encargó la renovación de la antigua villa para transformarla en una suntuosa residencia para la familia de Alessandro Rossi, se encontró la villa en un estado de completo abandono.


Negrín utilizó los elementos clásicos junto con los elementos del siglo XIX con extrema facilidad. Al reformar la parte rústica, conservó la estructura de el barchessa(es un edificio de servicio rural, típico de la arquitectura de la villa veneciana), fortaleció la base de las columnas toscanas, hizo que la pared del fondo se pintara al estilo pompeyano y colocó una serie de bustos de figuras ilustres.


La profusión de los ornamentos y la elegancia de las líneas arquitectónicas de la majestuosa villa, se traducen en las habitaciones internas que conservan en su mayoría la apariencia del siglo XIX. 


Caminando por el parque, podemos encontrar otro pequeño edificio medio escondido bajo un dosel de hojas. Sus paredes frías y mohosas y su puerta abovedada nos lleva a un lugar misterioso. 


El refinamiento de la construcción arquitectónica y la riqueza de la decoración pictórica y plástica resaltan el doble papel de la villa, destinada a convertirse al mismo tiempo en la residencia privada y la sede representativa de un personaje de gran notoriedad pública. 


En el interior de la casa, despertando la admiración de los huéspedes, se encuentra, en primer lugar, la planta baja con el vestíbulo de recepción, donde domina el fresco del vicentino Giovanni Busato (1806-1886), que representa a Andrómacamientras recibe los restos de Ettore. También goza de un estilo pompeyano e interpretado con considerable participación emocional.





jueves, 4 de octubre de 2018

Los sembradores de patatas,obra de Jean-François Millet

Los sembradores de patatas,obra del pintor frances Jean-François Millet, del año 1861 y con unas dimensiones de 82.5 x 101 cm. Actualmente se encuentra en Museum of Fine Arts, Boston _ Estados Unidos.


También llamada plantadores de patatas. Es una de sus obras más hermosas. Una pintura límpida, en la que la calma de los campos es admirablemente captada. Un hombre y una mujer están en una llanura inmensa en la que los surcos se pierden en el horizonte, donde está el vecindario de un pueblo del que solo se ven algunas casas sumidas en un aire luminoso.


Jean-François Millet (1814-1875) fue uno de los más populares pintores franceses, que ha tenido cierta importancia en la pintura actual, fundamentalmente por el influjo que ha ejercido en la obra de Salvador Dalí.

Dali posa con el busto de Millet, en su ciudad natal Gréville-Hague




Millet se unió a la escuela de Barbizon de artistas paisajistas. Allí pintó algunas de sus obras más famosas de campesinos realizando sus tareas en el campo, entre las que destacan"Las espigadoras" del año 1857 en el  Museo del Louvre, "El Ángelus" entre los años 1857 a1859 en el  Museo D'Orsay, así como "El sembrador" del año1850 y Los "plantadores de patatas" del 1861, ambos en el Museo de Bellas Artes de Boston.


A partir de 1849, se establece en Barbizon, cerca del bosque de Fontainebleau. Dedicaba la mañana al cuidado de su jardín y la tarde a la pintura. El Barbizon es un término con el que se denominaba a un grupo de pintores que en torno a 1818 se agrupan en el pueblo francés del mismo nombre y sus alrededores cerca del bosque de Fontainebleau.


También se conoce como Escuela de Fontainebleau y su producción está considerada como la más vigorosa corriente paisajística de la Francia del siglo XIX. Elabora con notable precisión una pintura al aire libre, bajo la minuciosa observación de ambientes naturales y rechaza la composición académica y neoclásica.


Millet, poseía un profundo sentido de la naturaleza, al igual que la interpretaba (más que reflejarla sin más) comprendiendo las voces de la tierra, los árboles o los senderos. Millet afirmaba sentir en la naturaleza más de lo que los sentidos le daban. El tono a ratos sentimental de sus obras (El Ángelus y La muerte y el leñador) le aleja un tanto del otro gran realista, Courbet, más áspero y rebelde.


El autor buscará retratar a la gente humilde y campesina en un gesto de admiración por la gente pobre del mundo rural, seduciendo a los republicanos y exasperando a la burguesía por tratar esto como tema central en su obra.


Millet fue una fuente importante de inspiración para Vincent van Gogh, particularmente durante su primer período. Millet y su obra son mencionados muchas veces en las cartas de Vincent a su hermano Theo.


Los paisajes tardíos de Millet servirían como puntos de referencia influyentes para las pinturas que Claude Monet hizo de la costa de Normandía; su contenido estructural y simbólico influyeron a Georges Seurat también. Jean-François Millet falleció en Barbizon, Francia, el 20 de enero de 1875.






Bibliografía : Gran Diccionario de la pintura. Barcelona _España
                     María Teresa Fernández Madrid.(1996). Historia del Arte 2. España
                     http://delprimeralseptimoarte.blogspot.com














lunes, 1 de octubre de 2018

La biblioteca principesca del Palais Liechtenstein

La biblioteca principesca del Palais Liechtenstein,(el palacio Liechtenstein se encuentra en Rossau, hoy integrado en la ciudad de Viena, en el distrito de Alsergrund), en Viena _ Austria, fue diseñada por Joseph Hardtmuth (1758-1816). Un exitoso arquitecto, inventor y empresario austriaco que, antes de inventar el lápiz, en 1789 inventó un nuevo tipo de barro con un esmalte sin plomo, que más tarde paso a llamarse porcelana de Viena. Conserva las colecciones del Museo Liechtenstein y pertenece a la casa de Liechtenstein.


La biblioteca mide 56 metros de largo, de triple pasillo articulada por dos filas de columnas jónicas, que originalmente era parte del antiguo Palacio de Liechtenstein en Herrengasse y fue uno de los principales lugares de interés de Viena. Terminado en 1791, el mobiliario fue obra del ebanista Josef Vogl, mientras que el trabajo de estuco fue ejecutado por Martin Karl Keller y las esculturas fueron talladas por Johann Martin Fischer, entre otros.


La decoración interior ofrece espectaculares ejemplos de frescos como la serie de Andrea Pozo en el Salón de Hércules, en el que la pintura se torna arquitectura en un magistral uso del trampantojo, o «La Caída de los Titanes» de Johann Michael Rottmayr.


Los libros fueron archivados de acuerdo con consideraciones estéticas, es decir, el color de las fijaciones. Estos van desde vitela lisa hasta encuadernaciones de cuero dorado y adornos decorativos de papel barroco. 


Técnica decorativa en encuadernación consistente en la utilización de oro en papel o en película para fijar el diseño realizado por el encuadernador. El dorado puede ser realizado a mano o con planchas, mediante una prensa o volante, y se puede aplicar en lomos, tapas, guardas, estuches, etc. El dorado con oro tiene sus raíces en la encuadernación Persa, datándose ejemplares que incluyen esta técnica al menos desde el siglo XIII.


La biblioteca de los Príncipes de Liechtenstein contiene actualmente alrededor de 100.000 volúmenes de todos los campos del conocimiento del siglo XV al siglo XIX y refleja las funciones políticas, las riquezas materiales y la influencia de la Casa de Liechtenstein, así como los intereses personales de cada miembro de la familia. 


Desde que el Príncipe Karl I de Liechtenstein (1569-1627) comenzara a reunir obras de arte, esta colección no ha dejado de crecer bajo el amparo de una de las casas nobiliarias más poderosas del Imperio Austro-Húngaro.


La rehabilitación del Palacio Liechtenstein como una de las sedes de la Colección Principesca se ha realizado con el propósito de crear una atmósfera única que recree su origen y el espíritu que su constructor, el príncipe Johann Adam Andreas I, se marcó: crear el perfecto cosmos barroco en el que desde los tapices y el mobiliario a los frescos y los jardines reflejan la época de esplendor de la nobleza imperial.


Desde el primer instante, un paseo por la biblioteca del Palacio Liechtenstein es un regreso en el tiempo al barroco. Lo primero que se encontrará el visitante es una magnífica biblioteca que se ha conservado como en sus primeros tiempos. Sin iluminación artificial y con su decoración original, supone el primer punto del recorrido por un museo en el que continente y contenido compiten en majestuosidad y elegancia.