lunes, 13 de febrero de 2017

El Palacio Farnese de Capolara

El Palacio Farnese de Capolara, o Villa Farnese, en el municipio y una ciudad de la Tuscia _ Italia. Representa uno de los mejores ejemplos de residencia renacentista construido por la familia romana de los Farnese en Caprarola, construido entre 1555 y 1575 está considerado especial tanto por su arquitectura renacentista cuanto por su ciclo pictórico Manierista. 


Esa maravillosa estructura nos ha conservado el reflejo precioso del estilo elegante da la manera de vivir de la Corte Pontificia de los Farnesios, del siglo XVI. Palacio y villa fueron comisionados por el Cardenal Alejandro el joven (1520-1589) al gran arquitecto Jacopo Barozzi da Vignola (1507-1573).


En los bastiones de los vértices el arquitecto insertó amplias terrazas abiertas sobre la campiña circundante, y talló la colina en forma de escalinatas de modo de aislar el palazzo y al mismo tiempo insertarlo armoniosamente con el entorno. En el paseo de acceso se abrió una calle rectilínea, de forma de relacionar visualmente al edificio con la ciudad, convirtiéndolo en el hito que sobrepasa y domina toda la zona. En el centro de la residencia se abre un patio circular en dos plantas, con el nivel superior ligeramente retirado.


El Cardenal  quien fue quizás aún más poderoso que su abuelo, Papa Pablo III (1507-1573), fue sin duda un hombre rico, mecenas de artes y deseoso de inmortalizar la memoria de los Farnesios a la posteridad, construyendo un palacio aun más suntuoso que lo de Roma. El arquitecto Vignola diseñó y realizó un palacio pentagonal de cinco plantas con un patio circular abierto en el interior.


Al entrar en el palacio se accede a un exclusivo microcosmos en que todos los detalles de la arquitectura y de la pintura tienen la finalidad de celebrar el poder de la dinastía, en una trama enredada y lógica entre formas, simbologías, iconografía.  La magnífica escalera caracol llamada “Escalera Real” que gira en 30 par de columnas, el patio circular desarrollado en dos niveles y 13 salas con riquísimos frescos en la primera planta (Planta Noble)


Decoraciones grutescas, trampantojos, estuques refinados ornan los frescos historiados extendiéndose en 7640 m² representando la historia de los Farnesios, protagonistas en la escena política de Europa durante el siglo XVI.


Los frescos fueron elaborados y realizados por iconografos entre los más famosos de la época cómo Annibal Caro, Onofrio Panvinio, Fulvi Orsini y por pintores de los más destacados del período de los cuales Taddeo y Federico Zuccari, Jacopo Bertoja, Giovanni de’ Vecchi, Antonio Vanosino da Varese. 


los artistas lograron cumplir maravillosamente su tarea diseñando y construyendo un edificio prestigioso sobre los preexistentes basamentos de una construcción militar creando, de esta forma, un conjunto armónico que es considerado su obra maestra. Él fue capaz de asociar con perfecta adherencia las bellezas del paisaje circunstante con la invención arquitectónica logrando conseguir una obra que, por su originalidad y grandeza, no tiene iguales.


Con la construcción de esta grandiosa obra, realizada en 27 años solamente, se puso en marcha una serie de trabajos para adaptar el orden urbano de Caprarola con las exigencias arquitectónicas del palacio derribando algunos edificios para construir puentes y realizando una nueva grande calle elevada de acceso, en eje con el edificio llamada "La Via Diritta (en castellano literalmente la calle Recta) en la actualidad vía Filippo Nicolai.


El edificio se compone de 5 plantas, incluyendo los subterráneos y es circundado por un ancho foso. Tiene forma pentagonal y un corral interior circular. En recuerdo de su antiguo utilizo como fortaleza, cuatro rincones son reforzados por bastiones que acaban "a terraza" a la altura de la planta "noble", mientras que la quinta planta tiene un torreón que domina el techo.

Al edificio se accede por medio de una doble escalera cuyas rampas son antes divergentes y luego convergen hacia el portal principal. Las zonas reservadas a al personal doméstico eran separadas por la zona del cardenal y se obtuvieron desde el espesor de las paredes.

El Vignola también fue autor de los frescos de la escalera interior, la Escalera Regia. Ésta rueda alrededor de 30 columnas de peperino (una roca volcánica), a través de las cuales, según la leyenda, el cardenal pasaba a caballo para alcanzar la planta noble.


En la planta noble aristócrata se hallan el dormitorio del cardenal, llamada Sala de la Aurora y la habitación de las celebridades, definida Sala de los Fasti Farnesia, con los frescos que resumen la vida de los Farnese. Más allá, encontramos la Antecámara del Concilio, que toma su nombre del fresco del Concilio de Trento; en la misma habitación podemos admirar un fresco que representa al papa Paulo III. Sucesivamente, se abre la Sala de Hércules, que también debe su nombre de los frescos presentes.


Una de las habitaciones más representativas del edificio es la Sala de las Geográficas o Sala del Mapamundi, que toma su nombre de los frescos de Giovanni Antonio da Varesio. La cuarta y la quinta planta eran asignadas, respectivamente, a los palafreneros y a los caballeros.


Para terminar, se grabó parte de la película en el Palacio Farnese la adaptación de la popular tragedia de William Shakespeare 'Romeo y Julieta', publicada en 1597. Su director, Carlo Carlei, con un guion de Julian Fellowes, retrata el amor ideal, el deseado, el imposible… 














jueves, 9 de febrero de 2017

Vincent van Gogh, obra de John Peter Russell


Vincent van Gogh, obra de John Peter Russell, fue realizado en el año 1886 y con unas dimensiones de 45,6 x 60,1 cm, se encuentra en Van Gogh Museum en Amsterdam _ Holanda.

Vincent Van Gogh conoció en el "Taller de Cormon" al australiano John Peter Russell, que nos ha dejado uno de los retratos más fieles de Van Gogh. Se trata de una pintura al óleo pintada quizá en el propio taller Cormon o en su estudio propio.

La similitud del rostro de Van Gogh entre este retrato de Russell de 1886 y su propio autorretrato de la primavera de 1887 es enorme, aunque en su propio cuadro aparece más delgado y más tranquilo que en el del australiano.



Como amigo cercano de Claude Monet y mentor de Henri Matisse, el artista John Peter Russell (Australia 1858-1930) es ampliamente considerado como el "impresionista perdido". Russell fue profundamente respetado por sus contemporáneos, hasta tal punto que Monet a menudo prefirió las pinturas del australiano expatriado a las suyas.

La pintura de Russell está relacionada con el neoimpresionismo. Sus temas preferidos son los marinos y es considerado un retratista excepcional, lo suficientemente rico para no tener que vender sus pinturas, que rara vez se exhibieron. Su gran proyecto es llevar a Australia la mejor colección de pinturas de sus contemporáneos.


A pesar del extraordinario talento de Russell, que inspiró a tantos otros, el artista nunca alcanzó la misma fama de sus contemporáneos. Esto se debió en gran medida al hecho de que él nunca expuso formalmente su obra, como hemos avanzado anteriormente. Geoffrey Smith, Jefe Nacional de Arte en Bonhams & Goodman explica: "Russell nunca se vió obligado a exponer formalmente sus pinturas, pertenecía a una familia con negocio en industriales escosés y no necesitaba la pintura para ganarse la vida".

Peonies and head of a women, 1887 by Russell

Como le sucedió en Amberes, no aguantó durante mucho tiempo la enseñanza académica de la pintura en el “Atelier Cormon” y en el verano del mismo año 1886 abandonó el estudio de pintura. Conocemos de primera mano su experiencia en este taller gracias a una carta que escribió a Leavens, su antiguo compañero de la academia de Amberes.

La pointe de Morestil par me calme, 1901 by Russell

"He frecuentado durante tres o cuatro meses el estudio de Cormon, pero no lo he encontrado tan útil como me habían dicho. Es posible que sea culpa mía. Sea como sea, lo he dejado, como había dejado también el de Amberes; He trabajado solo... Creo que estoy mejor así."
(Carta a H.M.Levens)

Almond tree blossom, 1887 by Russell

Vincent Van Gogh abandonó el “Taller de Cormon” en Junio de 1886 y se trasladó con su hermano Théo a un nuevo apartamento más amplio también en Montmatre, el barrio situado en una colina junto al “Sacre Couer” de Paris (que en esa época se encontraba en construcción, desde 1875 hasta 1919).


Para terminar, Fernand-Anne Piestre Cormon, más conocido como Fernand Cormon, igual que muchos otros pintores más o menos reconocidos de Paris, daba clases de dibujo y pintura en una academia situada en el 10 de la rue Constance, (también se cita el 104 del Boulevard Clichy, muy cerca del Moulin Rouge), un lugar alegre de Montmartre, donde llegaron a trabajar casi sesenta alumnos y que, gracias a la fama de muchos de ellos, pasaría a la historia del arte con el nombre de "Atelier Cormon".












lunes, 6 de febrero de 2017

La Casa Lis en Salamanca

La Casa Lis es un palacete urbano enclavado sobre la antigua muralla de la ciudad  de Salamanca _ España, mandado construir por D. Miguel de Lis (1855-1909). El encargado de llevar a cabo este proyecto fue Joaquín de Vargas y Aguirre (1857- 1935), natural de Jerez de la Frontera, que desembarcó en Salamanca para ocupar la plaza de arquitecto provincial. 


Las características del solar sobre el que se edificó la Casa Lis (irregular, enclavado sobre una muralla y con un fuerte desnivel en su lado sur) hubiesen podido ser limitaciones en un primer momento, si bien son resueltas por Joaquín de Vargas de forma magistral. Vargas organiza toda la vivienda en torno a un patio interior que sirve para distribuir las estancias y diseña una fachada construida con hierro y vidrio siguiendo los preceptos de la arquitectura industrial.

 

Para salvar el desnivel existente hasta llegar al actual paseo del Rector Esperabé, idea una escalera que permite crear unas terrazas ajardinadas y una gruta cubierta de rocalla que aligera el conjunto. El resultado es uno de los pocos ejemplos de arquitectura industrial empleada para uso residencial, único por su espectacularidad y por la audacia arquitectónica con que Vargas fue capaz de resolver los condicionantes del proyecto.


 D. Miguel de Lis (1855-1909)

Actualmente el edificio es la sede del Museo Art Nouveau y Art Déco y en sus salones y dependencias se exhibe una parte de los fondos donados por D. Manuel Ramos Andrade (1944-1998), anticuario y coleccionista que vio cómo en 1995 la Casa Lis, con un recuperado esplendor, abría de nuevo sus puertas, ésta vez para exponer sus colecciones únicas en España.


En la actualidad, una gran vidriera emplomada, realizada por el taller Villaplana siguiendo diseños de D. Manuel Ramos Andrade, cubre el patio central. Las claraboyas y cerramientos elaborados en el mismo taller han recuperado las vidrieras artísticas que ya engalanaban la vivienda de D. Miguel de Lis en 1906 y la fachada sur, de un delicioso cromatismo, se ha convertido en una de las imágenes más representativas de Salamanca.


Cuando visitamos el Museo Casa Lis en Salamanca pensamos: ¡Cómo no hemos estado aquí antes! Y es que la historia de la Casa. La fantástica colección de obras de Art Nouveau y Art Decó que alberga el museo, te fascina y engancha a partes iguales. Una historia increíble, casi novelesca, pero tan dura y cierta como la vida misma.


Tiene dos bellas fachadas de gran riqueza decorativa. La que da a la catedral es una muestra de modernismo, mientras la del río es una galería de vidrieras y metal de gran belleza. En la actualidad es el Museo de Art Nouveau y Art Decó, y cuenta con una de las colecciones más importantes del mundo en muñecas, adornos y joyas de finales del siglo XIX y principios del XX.


podremos ver la  colección de joyas y vidrios iridiscentes. Las Joyas de Masriera o Faberge son increíbles. Delicadas y sofisticadas, que adornaban a las mujeres pertenecientes a la burguesía de principios del s. XX y vidrios iridiscentes de los talleres Loetz, Kralik, Pallme König y de la escuela de Nancy con piezas del famoso artista francés Émile Gallé y los Hermanos Daum o Paul Nicolas.


Alberga una impresionante e inquietante colección de muñecas de porcelana francesas del s. XIX y autómatas, que ha sido definida como la mejor colección expuesta al público a nivel mundial, originales muebles de Homar, Majorelle y Busquets al gusto de la época con detalles vegetales, líneas curvadas y alguna que otra libélula, animal recurrente en el modernismo español.


Se puede apreciar finísimas porcelanas de Rosenthal, Royal Copenhagen, Mariano Benlliure, Gustave Guetant o Zuloaga. Pero quiza lo que no te puedes perder es la colección de  criselefantinas de Demetre Chiparus o Ferdinand Preiss, pequeñas esculturas que combinan el metal para las vestimentas y el marfil para las partes desnudas del cuerpo como la cara o las manos y que se han convertido en icono del Art Déco, me dejaron maravillados.


Las estatuas criselefantinas no sólo eran visualmente impactantes, también mostraban la riqueza y los logros culturales de aquellos que las construían o financiaban su construcción. La creación de una de estas estatuas implicaba habilidades en escultura, carpintería, joyería. Una vez terminadas, las estatuas exigían mantenimiento constante.


El término «criselefantino» se usa también para un estilo de escultura en miniatura común en el Art Nouveau de finales del siglo XIX. En este contexto, describe estatuillas con piel y ropas y otros detalles hechos de otros materiales, tales como oro, bronce, mármol, plata u ónice.


Las criselefantinas destacaron en los años 20 y 30 del siglo pasado entre las figuras más demandadas por la alta sociedad. Se vendieron en los centros más selectos de París, Londres, Berlín y Nueva York, y aunque fue muy numerosa su producción, nunca fueron baratas. 


En 1925 se celebró en París L´Exposition Internationale d´Arts Décoratifs et Industriels Modernes, donde los mejores y más vanguardistas escultores se dieron cita para mostrar al mundo un nuevo concepto del arte, es el momento formal del nacimiento de lo que conocemos como Art Dèco. 

En Salamanca el Museo de Art Nouveau y Art Déco, en la Casa Lis, exhibe una notable muestra de criselefantinas representativas del Art noveau de la colección del anticuario Manuel Ramos Andrade.

El museo Lis creo que es de las primeras publicaciones que hice en la página del Poder del Arte en  Facebook, me ha fascinado siempre y será uno de los rincones más bonitos de España para mi.



















jueves, 2 de febrero de 2017

"El angel musical" obra de Rosso Fiorentino

"El angel musical" obra de Rosso Fiorentino, realizó alredeor de 1522 y con unas dimensiones de 47 x 39 cm. De la colección de la familia Medici. Se encuentra en La Galería Ufizzi en Florencia _ Italia.

Giovanni Battista di Jacopo, autor del cuadro de hoy, pasó a la historia con el nombre de Rosso Fiorentino (Rojo Fiorentino) por el llamativo color de su cabello, que debía ser parecido al de este angelito que toca el laúd. Amo este pequeño cuadro. El ángel es tan chiquitín que sus brazos apenas abarcan el instrumento y solo puede asomar media cabeza por encima del mástil. En origen, la tabla formaba parte de un retablo, hoy perdido, en el que aparecía la Virgen, el Niño y algunos santos.


Entre tanta figura, nuestro angelito debía pasar bastante desapercibido, pero el destino quiso separarle de sus compañeros para convertirle en el protagonista de uno de los cuadros más deliciosos de los Uffizi. El fondo oscuro hace destacar los tonos cálidos del laúd, la piel del ángel, sus rizos pelirrojos y sus llamativas alas. ¿Pero dónde está el cuerpo? ¿No debería asomar por debajo del laúd? En la última restauración, en el dibujo subyacente, se descubrieron las líneas de los escalones en los que estaba sentado, seguramente a los pies del trono de la Virgen, más o menos como vemos en este retablo posterior de Andrea Vanni, que se supone que es una copia, más o menos fiel, del original de Rosso Fiorentino.


El laúd es un instrumento de cuerda pulsada, cuyo origen se remonta a la Edad Media y cuya introducción en Europa se dio por medio de la España Al Ándalus. No se sabe nada acerca de los primeros años de formación de Giovan Battista di Jacopo, apodado el Rosso a causa del color de sus cabellos. Tenía la misma edad que Pontormo, pero con un carácter muy diferente: charlatán, afable y amaba la filosofía y la música.



El arte del Rosso es un arte “genial”, en la medida que es un arte consciente, deliberado, sofisticado; el artista utiliza su cultura pictórica para poner de manifiesto a la vez su propio talento, y la situación problemática que vivía la creación artística contemporánea. Lo que Rosso revela, tal vez más claramente que Lorenzo Lotto, el Pordenone, Correggio o Pontormo, es la naturaleza profundamente «dialéctica» del proceso artístico en Italia en los años 1515-1530. Un “arte elaborado” está tomando forma, apoyado en una conciencia altamente crítica de la creación misma: el Manierismo.


Desde 1515-1520 a 1575-1580 aproximadamente, la pintura italiana toma una forma muy particular, llamada Manierismo. El término deriva de la palabra italiana «maniera» y aparece generalmente empleado en la literatura artística del siglo XVI.

Detalle del retablo de Santa María Nuova, 1518 
obra de Rosso Fiorentino, en la Galería Uffizi

Tras el saqueo de Roma, se refugió en Borgo Sansepolcro y Arezzo en su obra "La cruz a cuestas". Se observa un cambio en su pintura, más oscura e inquietante. Tras una etapa en Venecia, marchó a Francia en el año 1530, requerido por Francisco I para dirigir las obras decorativas de Fontainebleau; destaca la decoración caprichosa y elegante de la galería de Francisco I con frescos y marcos de estuco; a esta época también corresponde otra de sus obras maestras, la Piedad en museo de Louvre.


Detalle decorativo de la Galería de Fontainbleau,
obra de Rosso Fiorentino


Rosso manifestó su temperamento atormentado en composiciones de gran dinamismo plástico, con figuras agitadas y violentas y colores fríos e insólitos, que lo convierten, junto con Pontormo, en una de las principales figuras del manierismo toscano. Fue miembro de la llamada Escuela de Fontainebleau, y uno de los máximos exponentes del manierismo toscano.