lunes, 17 de marzo de 2014

El mundo del Arte y el gran Dante Alighieri




Dante Alighieri  nació en Florencia el 18 de mayo de 1265- Rávena, 14 de septiembre de 1321, en medio de la transición social que dio origen a la burguesía y al derrumbe de la nobleza feudal. Hijo de Alighieri de Bellincione y Donna Bella, quien lo educó esmeradamente y le prodigó toda su ternura, alejada de aquel mundo lleno de intolerancia y odio.
Dante solo tenía ocho años cuando perdió a su madre, y poco después su padre volvió a casarse. Desde entonces el niño huérfano trato en vano de llenar con sus juegos infantiles el vacío profundo de su corazón.
A la edad de 9 años su vida es marcada por la presencia de Beatriz Portinari, sintió por ella una gran ternura y ya en la adolescencia se convertiría en un apasionado amor. Cuando el joven poeta pierde a su padre, toda su existencia la volcó en el amor de Beatriz.
Acariciando aquella esperanza arrobadora, recibió Dante cierta vez una cruel noticia: los padres de Beatriz la habían casado con un rico florentino, pero años más tarde ésta moriría, desgarrando profundamente su corazón.
No le fue suficiente, para desahogar su infinita pena, escribir la «Vida Nueva», en que confiesa las tribulaciones de su amor inextinguible. Le era preciso comenzar una nueva vida sin Beatriz.




Retrato de Dante Alighieri por Sandro Botticelli



Se dedicó a adquirir una sólida formación intelectual y profundos conocimientos en disciplinas como: Gramática, Historia, Astronomía, Ciencias naturales y Teología.

Se convertió con el paso del tiempo, en un mundo conocido por todos y gracias al éxito que sus temas han tenido en el campo de la plástica constituyendo un lugar común de nuestro imaginario colectivo.
El éxito de Dante como poeta fue bastante inmediato, nacido en el seno de una noble familia florentina, era un personaje conocido y respetado por sus contemporáneos.





Estatua de Dante en Nápoles



La Divina Comedia es un poema alegórico estructurado en un total de 100 cantos, todos ellos escritos con la misma regla métrica, tercetos endecasílabos, y con un cuidado considerable por la forma y la estructura.

De los 100 cánticos, 33 corresponden al Cielo, 33 al Purgatorio y 33 al Infierno, ás un cántico introductorio. La composición del poema se ordena según el simbolismo del número tres, que se vincula a la Trinidad:

Tres personajes principales, estrofa de tres versos y cada una de las tres partes cuentan con treinta y tres cantos. La estructura matemática de la Divina comedia, por otra parte, es mucho más compleja de lo que aquí se esboza. Pero semejante armonía casi matemática puede hacer pensar en un manifiesto formal, en algo alejado de la sensibilidad y la libertad creadora. Nada más equivocado. La piedad, la ternura y la tristeza gobiernan esta arquitectura sagrada cuyos versos perfectos poseen una poderosa e irrepetible emoción estética.



Dante y el Virgilio obra de Eugene Delacroix


Sin entrar en las disquisiciones de la veracidad de la atribución, que los expertos mantienen en discusión, lo que sí es cierto es que la imagen ha creado escuela y ha servido de modelo para muchas de las representación del poeta desde entonces.

Entre las primeras obras del Eugene Delacroix (1798- 1863), encontramos la poderosas Dante y Virgilio en los infiernos, exhibida por primera vez en 1822. Obvia referencia a la obra La Divina Comedia de Dante, el cuadro simboliza con gran fuerza la guía que hace Virgilio a Dante durante su paso por el infierno y el purgatorio. Inquietante pieza adscrita al romanticismo, la figura central del sobrio Dante, guiado por un Virgilio que simula acción, se ve rodeada por una serie de figuras inquietantes que se desenvuelven en la parte inferior de la obra, retorciendose y entregándose al sufrimeinto y la desesperación. La ciudad que se quema en el fondo es, sin duda, un elemento inquietante que se difumina entre el humo.




Andrea del Castagno- Dante. Galería de los Uffizi. Florencia


Con ciertas variantes, aparece generalmente con la vestimenta típica de los florentinos de la época y con un libro, que representaría su dedicación a la literatura, o la propia individualización de La Divina Comedia como su mejor obra. Entre estas representaciones posteriores estarían: el retrato realizado por Lucca Signorelli en la Capilla de San Brizio en la Catedral de Orvieto, el de Andrea del Castagno realizado para la Villa Carducci hoy transferido a lienzo y expuesto en la Galería de los Uffizi de Florencia o el de Von Stürler en 1850.



Dante en el Purgatorio.obra de Agnolo Bronzio


Dante Alighieri llamó comedia a su libro pues, de acuerdo con el esquema clásico, no podía ser una tragedia, ya que su final era feliz. El libro suele presentarse actualmente con un gran cuerpo de notas que ayudan a entender quiénes eran los personajes mencionados. Estos comentarios incluyen interpretaciones de las alegorías o significados místicos que contendría el texto, que otros prefieren leer como un relato literal. Esta tendencia se acentuó en el siglo XX entre los exégetas y críticos de La divina comedia, muchos de los cuales sostienen que Dante narró una historia en el mundo material de ultratumba tal como se lo concebía en su tiempo. Miguel Asín Palacios, por otra parte, destacó la importancia de la escatología musulmana en la estructura del Infierno dantesco23 , y en particular de la obra Escala de Mahoma, en la que Mahoma, guiado por el arcángel Gabriel, recorre el Cielo y el Infierno, dividido este último en siete estancias.



Dante, de Cesare ZocchiJardines Obra de  Joan BrossaBarcelona.



Para ir acercándonos en el tiempo los realizados por Tom Phillips encuadrado dentro de una serie de bocetos de imágenes de Dante en 1977, expuesto en la Galería Malborough de Londres y el realizado por Dalí, hacia 1960, en serie de ilustraciones realizadas para una nueva publicación la Divina Comedia; siendo estas dos últimas obras interpretaciones propias de los movimientos artísticos en los que se encuadran ambos artistas.



La Divina Comedia” ilustrada por Dalí


Entre 1960 y 1964 se confecciona la edición de “La Divina Comedia” ilustrada por Dalí, presentada en seis volúmenes, con eltexto de Dante Alighieri traducido al francés por Julien Brizeux
Los 100 grabados se realizaron sobre madera de 25.5 x 17.5 cm de plancha, en un formato de 33 x 26 cm de papel, y se utilizó el “Vélin pour Chiffon de Rives”. La firma de Dalí fue hecha en planch.
Dalí, a pesar del profundo conocimiento de la obra de Dante, no se limita a ilustrar los versículos sino que, partiendo de ellos, deja aflorar libremente su universo personal, plasmando sus obsesiones y motivos recurrentes, uniendo el impulso surrealista a la aplicación de técnicas y estilos del renacimiento y el barroco.












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