martes, 1 de noviembre de 2022

"Arlequín" obra del pintor malagueño Pablo Ruiz Picasso

"Arlequín" obra del pintor malagueño Pablo Ruiz Picasso (1881 - 1973), del año 1917 y con unas dimensiones de 116 × 90 cm. Donación del artista en el año 1919. Actualmente se encuentra en el Museo Picasso Barcelona _ España.
      



El modelo para Arlequín es Léonide Massine (nombre artístico de Leonid Feodorovic Miassin, Moscú, 1896 – Borken, Alemania, 1979), primer bailarín de la compañía de Diaghilev.





Picasso pinta este óleo durante su estancia en Barcelona, entre junio y noviembre de 1917, con motivo de la presentación en el Gran Teatre del Liceu del ballet Parade con la compañía de los Ballets Rusos de Serge de Diaghilev.

El personaje del arlequín, una figura ampliamente representada en la obra picassiana, está situado sobre un escenario en el que hay una barandilla parcialmente cubierta por un gran cortinaje rojo intenso, que contrasta con los ocres de la carnación y los azules, verdes y rosados de la indumentaria típica romboidal del personaje. El color terroso de la carne y las manos grandes y carnosas muestran el interés del artista por la volumetrización de las formas.






Se conocen tres estudios preliminares de esta obra, entre los que destaca un dibujo de cuerpo entero (Zervos 1949, núm. 26), así como un estudio de la cabeza, que fue donado por Picasso al Museu Picasso de Barcelona en 1970 (MPB 110.231).




Y, por último, un dibujo de tres cuartos (junio de 1917), con las palabras «¡Visca Catalunya y els meus amics!» (¡Viva Cataluña y mis amigos!), que encabezaba el libro de oro de la sala barcelonesa Galeries Laietanes y que Picasso dibujó con motivo del banquete que se celebró en sus bodegas en su honor.








La iconografía del arlequín es clave y recurrente a lo largo de la obra de Picasso desde 1901 y, sobre todo, a partir de 1905. Es el auténtico protagonista de la época rosa. El arlequín, como sucede en los años treinta con el minotauro, se convierte en el alter ego del artista. El arlequín es el testigo de la comedia humana, el iniciado que pretende transgredir y trascender las limitaciones del hombre terrenal.

En 1915, Picasso realiza una serie de investigaciones en la representación del arlequín, que tienen cono colofón la pintura Arlequín, propiedad del MoMA (Museum of Modern Art) de Nueva York, que culmina, según palabras del artista, su interpretación de este personaje.














Bibliografía : http://www.bcn.cat/museupicasso/es

viernes, 21 de octubre de 2022

La razón por la que Remedios Varo retrataba gatos en sus pinturas

La pintura surrealista María de los Remedios Alicia Rodriga Varo y Uranga​ (Gerona 1908 – Ciudad de México, 1963), Fue una de las primeras mujeres que estudiaron en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

La obra de Varo evoca un mundo surgido de su imaginación donde se mezcla lo científico, lo místico, lo esotérico y lo mágico.



La razón por la que Remedios Varo retrataba gatos en sus pinturas, porque los gatos fueron una figura recurrente en sus obras, pues ella era una amante de estos felinos y, de hecho, en varias fotografías sale cargando a sus mascotas.



Aproximadamente, de sus 112 de sus obras de arte, al menos 10 tienen gatos.  En ocasiones, estos animales aparecen solos en la naturaleza o cerca de los personajes principales. A Remedios Varo le gustaba la libertad, no puede ser encajada en ninguna vanguardia. Por eso en su obra está tan presente la figura del gato, un símbolo de todo lo que representa. Encajarla en una convención, por lo que es la antítesis de lo que ella era.





A lo largo de su vida, tuvo varios michis como mascota, lo que evidentemente sirvió de inspiración para muchas de sus obras, más porque en algunos se retrataba a ella misma, por lo que sería lógico que también quisiera plasmar otros aspectos de su vida.




Ella contaba que muchos de sus cuadros eran basados en sueños y, de hecho, existe un mito urbano que afirma que al observar fijamente la obra del Gato Helencho, produce un profundo sueño.

Corre la leyenda urbana que, al ver el cuadro fijamente, produce somnolencia; sobre todo en infantes.




De acuerdo con la biografía oficial de Remedios Varo, a ella le gustaba pintar sobre temas místicos y curiosamente a los gatos se les ha relacionado con cosas mágicas durante siglos, no solo por acompañar a las brujas sino por otras habilidades sobrenaturales.

Hay quienes afirman que los gatos tienen la habilidad de estar en dos mundos a la vez, de ver y sentir cosas que los humanos normalmente no pueden, esto es debido a que son muy intuitivos, sensibles e inteligentes.




Los gatos muestran un pequeño mundo de estos felinos. En el retrato se observan bastante tranquilos, felices y disfrutando del sitio en donde se encuentran, que es un bosque con una especie de torre y juguetes colgantes.



Finalmente, el Gato Heleno fue elaborado inspirándose en el sueño de su amiga, la fotógrafa Eva Sulser, quien le relató la historia y ella decidió plasmarlo en una pintura.

“Un día tuve un sueño y se lo narré a Remedios, soñé que paseaban por el jardín unos gatos que se habían convertido en helechos, pero los helechos no estaban pegados al gato con su misma forma, sino que era como si salieran de ellos. Remedios pintó ese cuadro, "El gato helecho" y me lo regaló...” 







Bibliografía : https://www.infobae.com

jueves, 20 de octubre de 2022

Sorolla en negro



"Sorolla en negro" nos invita a preguntarnos si asociar a Sorolla con el negro puede ser una paradoja o si, por el contrario, representa otro punto de vista para comprender y apreciar al artista en toda su complejidad.



Joaquín Sorolla (1863.1923) fue un pintor español que nació en 1863 en Valencia. Mostró una gran destreza con el pincel y el estilo impresionista. Así, centró sus esfuerzos en la representación de la figura humana. Luces que se entremezclan con sombras, el brillo, una tonalidad delicada, pinceladas enérgicas y la importancia del color, son algunas de las características que mejor vemos reflejadas en sus lienzos.



La intensa luz del Mediterráneo, las escenas llenas de color, los blancos de infinitos matices son los rasgos con los que se identifica al pintor Joaquín Sorolla y su vasta producción. Sin embargo, el negro, que puede considerarse como la antítesis del color, la oscuridad misma, también está presente de manera notoria en su paleta. 







De hecho, la exposición cuestiona la idea de que el color negro, y cuanto significa, está reñido con la poética del pintor valenciano. La propuesta curatorial niega, pues, una gran parte de la tradición crítica en torno a Sorolla, empezando por sus propios contemporáneos.


Comisariada por Carlos Reyero Hermosilla, con la colaboración de Blanca Pons-Sorolla, la exposición nace de una larga investigación que profundiza no solo en el estudio de la pintura de Sorolla, sino en la valoración estética y cultural de negros y grises en la pintura de entresiglos.






Su negro proviene de la realidad, de la gran tradición española y de la pintura internacional del momento y también proviene de tres lugares: “Primero de la realidad, en la que hay negro. Los señores distinguidos visten de negro, y él como pintor de la realidad observa y pinta en negro. 



La segunda fuente es la tradición española, presente en él a lo largo de toda su vida, no sólo en los primeros tiempos, como suele decirse, y donde se utilizaban los negros. Sobre todo El Greco, por eso el retrato que Sorolla hace de Manuel Bartolomé Cossío tiene un valor estético especial en la exposición, es el punto de partida. 



Son los negros brillantes del Greco, los negros de la moda española, los de Velázquez o Goya. Y la tercera fuente es la gran pintura internacional, franceses, como Manet, americanos como Whistler, e incluso los nórdicos, que por el redescubrimiento de la pintura española utilizan gamas negras. Y Sorolla es cosmopolita, conoce bien la pintura internacional”.


La muestra examina también el negro como color simbólico, aunque “Sorolla no es simbolista, pero todas las culturas conceden a los colores una simbología y el negro en Occidente aún hoy está asociado a lo oscuro, lo siniestro, lo tortuoso, la muerte, el mal. Sorolla es permeable a la realidad y en el cuadro de la celestina, la traficante va vestida de negro, algo siniestra como si fuera culpable del tema escabroso de las chicas que se prostituyen”. Y, prosigue, “aunque se le asocia a la España blanca, luminosa, alegre, Sorolla también se interesó por tipos amargos que se parecen a los temas de Zuloaga, bebedores, el alcoholismo como forma de degradación personal”.







Pero además Sorolla, gran aficionado a la estampa japonesa, que coleccionaba, empleó el negro para intensificar contrastes en poderosos cuadros como La mocita andaluza y Las tres madrileñas, donde chocan con el blanco y el rojo casi decorativamente. Y, por supuesto, concluye Reyero, aunque al pintor no le gustan los días grises porque si llueve no puede pintar al aire libre, sí le interesan las variaciones de la luz y una de las obras maestras de la muestra es Día gris en la playa de Valencia, donde domina el gris azulado de la tormenta y se ven hasta las gotas de lluvia racheada.



Fruto de ello, se ha reunido una cuidada selección de más de 62 obras procedentes tanto de la colección del Museo como préstamos de instituciones y de colecciones particulares. Algunas de las obras expuestas, especialmente las de coleccionistas particulares, permanecían inéditas para el conocimiento del público como María pintando, 1911 o Retrato de Manuel Bartolomé Cossío, 1908. Asimismo, se presenta por primera vez, tras su reciente restauración la obra de S.M. la Reina María Cristina. Estudio para “La Regencia”, 1903-1905.






Bibliografía:  https://www.lavanguardia.com
                     https://www.culturaydeporte.gob.es

martes, 18 de octubre de 2022

Luca Giordano (1634- 1705)

Demócrito, obra de Luca Giordano (1634- 1705), fue realizada entre los años 1660 a 1655 y con unas dimensiones de 100 x 132 cm. Actualmente se encuentra en El Museo del Resurgimiento en Brescia _ Italia.




Hijo de un modesto pintor, trabajó en el taller de José de Ribera en Nápoles, con él que además le unió una gran amistad, y ejercería en él una notable influencia. Viajó por Roma, Venecia y otras ciudades, aprendiendo de los maestros, profundizando en su arte.




Fue un artista muy prolífico, como decíamos dada su velocidad al pintar le valieron el apodo de «Luca fà presto», palabras que según se cuenta su padre le decía para apremiarle en su trabajo. Adquirió un estilo en el que fusionaba la pintura de la Escuela veneciana y la romana, combinando la pompa ornamental de Paolo Veronese con esquemas complejos más vivos característicos de Pietro da Cortona.


Demócrito​ (460 a C.-c.370 a. C.) fue un filósofo y polímata griego discípulo de Leucipo, fundador del atomismo y maestro de Protágoras que vivió entre los siglos V-lV a. C.
Tradicionalmente se le considera un filósofo presocrático aunque es un error cronológico, ya que fue contemporáneo de Sócrates, pero desde el punto de vista filosófico se le asocia a los presocráticos por su temática física, mientras que Sócrates y los filósofos que le siguieron abordaron una temática ético-política.




Demócrito fue conocido en su época por su carácter extravagante. Se dice de él que presentía el futuro​ y se le adjudicaron numerosas leyendas. Una de ellas dice que se arrancó los ojos en un jardín para que no estorbara en sus meditaciones la contemplación del mundo externo- Protágoras fue su discípulo directo​ y también lo era Nausífanes, quien fue a su vez maestro de Epicuro.




Hacia 1692  Luca Giordano ya se encuentra en España donde permanecerá durante una década Debido a su actividad incesante en frescos de numerosos monasterios e iglesias, y a los numerosos encargos españoles de obras pictóricas, el rey Carlos II le encarga pintar los frescos del Real Monasterio de El Escorial, en Madrid. 



La libertad inventiva y la técnica de Giordano, fueron una de las causas del éxito de los frescos de El Escorial. A esta obra siguieron otras de gran importancia como varios frescos en El Palacio del Buen Retiro, en la Iglesia de Santa María de Atocha y en la sacristía de la Catedral de Toledo.

Giordano se le ha criticado por ser un prolífico comerciante de todos los estilos sin ser maestro de ninguno. Se le ha considerado como un proto- Tiépolo, reviviendo la gran manera de Cortona en un estilo que brillaría con Tiépolo.

Poseedor de una gran fortuna, gastó importantes sumas de dinero en obras de beneficencia y fue particularmente generoso con sus compañeros artistas con problemas económicos.







Bibliografía : https://trianarts.com