jueves, 10 de marzo de 2022

Carl Larsson (1853-1919)

 

Autorretrato de Carl Larsson (1853-1919), del año 1912 y con unas dimensiones de 75 x h54.3 cm. Actualmente se encuentra en el Museo de Arte de Malmö_ Suecia.


Pintor y diseñador de interiores sueco. Considerado una celebridad en su país natal, destacaba en la pintura acuarelista y el diseño. Su infancia fue un continuo ir y venir rodeado de miseria: sus padres carecían de ingresos económicos y apenas podían mantener a Carl y a su único hermano, Johan. De hecho, Carl tuvo que acudir a una escuela para pobres, la posterior escuela primaria de Ladugårdsland. El cólera, la enfermedad, la vida en los barrios bajos y la suciedad eran constantes en el entorno del joven Larsson.



Por suerte, en 1866 tuvo la oportunidad de ir a la Academia de Arte de Estocolmo; en este curso preparatorio obtuvo hasta 12 medallas por su calidad como dibujante, pudiendo así optar a un curso de dibujo antiguo. En 1871, simultaneando sus estudios en la Academia, trabaja en el estudio fotográfico de los hermanos Roesler, y como dibujante en la revista humorística Kasper.


Su estilo el realismo de Barbizon, de la tarjeta postal y del Modernismo a partes iguales, cautivó a la época por la ternura que evocan sus numerosísimas ilustraciones donde representaba a su esposa y a los siete hijos que tuvo con ella: Suzanne, Ulf, Pontus, Lisbeth, Brita, Mats –que falleció con dos meses de edad, en 1895​– Kersti y Esbjörn, nacido en 1900. Estos niños llegaron a ser tan populares que casi fueron tomados como personajes con identidad propia del arte de entonces.



Su principal objetivo como artista era representar el "lado amable de la vida", después de toda una época de penurias: escenas cotidianas, cargadas de ternura y calidez, de su esposa con sus hijos, los niños jugando, los veranos en la playa, interiores del hogar, etc. El personal estilo de decoración de Karin y de Larsson dio como fruto una manera completamente moderna de acondicionar y estructurar una casa, de forma que fueron considerados verdaderos "diseñadores" de interiores, adelantados a su tiempo: colores cálidos, interiores plenos de luz, vajillas sencillas y demás detalles contrastaban con el estilo oscuro, recargado y victoriano de otros hogares de la misma época.





martes, 8 de marzo de 2022

La pintora francesa Marie-Guillemine Benoist, (1768–1826), de estilo neoclásico, aprendió de la mano de los grandes artistas de su tiempo y llegó a ser pintora de personalidades como Napoleón. su formación con Élisabeth Vigée Le Brun en 1781, pasando al taller de Jacques-Louis David en 1786, junto con su hermana Marie-Élisabeth Laville-Leroux.


Nació en el seno de una familia acomodada de la Francia pre-revolucionaria. Su padre, René Delaville-Leroulx, fue durante un tiempo, funcionario real. Desde pequeña, Marie-Guillemine demostró un destacado talento para la pintura, algo que su padre quiso potenciar.




En 1800, presentó en el Salón parisino una obra poco convencional. En retrato de una mujer desnuda, Marie-Guillermine inmortalizó a una antigua esclava, A pesar de que la Francia colonial había abolido la esclavitud seis años antes, la condición social de los negros no había mejorado sustancialmente. La de las mujeres tampoco Es muy probable que la pintora realizara esta obra con la intención de reivindicar la dignidad de todas ellas.




Marie-Guillermine siguió pintando retratos de personas ilustres como Teresa Cabarrús. Con el cambio de siglo, terminada la revolución, un Napoleón convertido en Primer Cónsul, le pidió que lo retratara a él y, posteriormente a sus sucesivas esposas.



Marie-Guillermine disfrutaba de su éxito como pintora de grandes personalidades. Además de recibir una medalla de oro del Salón y una pensión oficial, abrió su propio taller de pintura. Un éxito y una carrera prometedora que se truncó cuando su marido fue elevado a miembro del Consejo de Estado tras la Restauración Borbónica de 1814. Que un alto cargo del estado tuviera una esposa tan famosa, que pudiera hacer sombra a su marido era inconcebible. Marie-Guillermine fue invitada sutilmente a abandonar su carrera. Desde entonces y hasta el final de sus días, apenas pintó un puñado de cuadros. el 8 de octubre de 1826.



viernes, 18 de febrero de 2022

Grabado de David Roberts

Grabado de David Roberts realizado en febrero del año 1833 de Granada _ España. Su impresión sobre la ciudad fue magnífica y así se lo hace saber a su hermana en una interesante carta:
En una colina cercana a Granada se alza el antiguo palacio de la Alhambra, que, en su mayor parte, se halla en un perfecto estado de conservación. Patios, salones, terrazas, galerías y fuentes se suceden sin interrupción, y en sus numerosos estanques, peces de todos los colores nadan en libertad. Sus jardines abundan en naranjos y limoneros cargados de fruto, e incluso ahora, temprano en la primavera, plantas y flores están en pleno auge y cargadas de belleza".




David Roberts (1796-1864) fue un pintor romántico de origen escocés que recorrió España entre 1832 y 1833. Reflejó nuestro país en decenas de paisajes que se popularizaron en toda Europa, gracias a que fueron reproducidos a gran escala por medio de grabados y publicados en varios libros de ilustraciones.

Al margen de su innegable valor artístico, la obra de David Roberts reúne un interés documental muy elevado, al mostrarnos lugares y edificios que después han sufrido grandes transformaciones o sencillamente se han perdido.




Entre los lugares retratados no podía faltar Madrid. Aquí permaneció algo más de tres semanas, del 16 de diciembre de 1832 al 9 de enero de 1833, que le sirvieron para entrar en contacto con los maestros españoles del Prado y para realizar varias vistas, que figuran entre las más notables que se hayan hecho de la capital en la primera mitad del siglo XIX.





Madrid no debió impresionarle especialmente, como así se desprende de la carta que le remitió a su hermana, en la que afirmaba que la ciudad no poseía “más que iglesias y conventos”. Tal vez esperaba un mayor grado de exotismo (tal era el concepto que se tenía de España durante el romanticismo), algo que sí encontró en su periplo por Andalucía.
 



Los viajeros de la época tenían opiniones enfrentadas acerca de la capital. Unos consideraban que era demasiado moderna para ser representativa de ese ideal novelesco que se le atribuía a España, mientras que otros condensaban en ella el casticismo hispano. No cabe duda de que David Roberts estaba más próximo a los primeros.



Gracias a uno de sus dibujos, conocemos el aspecto del retablo que hizo Ventura Rodríguez para la Colegiata de San Isidro, que, recordemos, fue destruido durante la Guerra Civil (1936-39) y posteriormente restaurado siguiendo el diseño primitivo.



Aunque, por norma general, Roberts intentaba reflejar la realidad de una manera fidedigna, en algunas obras se permitía alguna que otra licencia creativa, con cierta tendencia a crear fondos escenográficos, que parecen revelar sus comienzos profesionales en el teatro.




Bibliografía : https://www.pasionpormadrid.com
                     https://www.granadahoy.com

https://www.granadahoy.com/ocio/David-Roberts-Granada-escenografica_0_877412744.html

jueves, 17 de febrero de 2022

Frederick Sandys

Frederick Sandys (1829-1904), pintor, ilustrador y dibujante Victoriano, relacionado con el Prerrafaelismo e interesado por el retrato y los temas mitológicos. Estudió con su padre Anthony Sands, profesor de dibujo, pintor y retratista. Se educó en la Escuela Secundaria y en la de Diseño de Norwich. Uno de sus primeros patrocinadores fue el reverendo James Bulwer, Rector de Stody, para el que realizó dibujos y grabados.



Sandys se familiarizó con los prerrafaelistas en 1857, mientras trabajaba en su grabado ‘A Nightmare’, una parodia del ‘Sir Isumbras at the Ford’ pintado por Millais. Tras contactar con Rossetti, ambos se hicieron amigos. Sin embargo, a pesar de contar con su admiración, Sandys se mantuvo al margen del grupo.



Su primera ilustración independiente apareció en la revista Cornhill en 1860. En 1862 visitó Holanda y Bélgica. Tuvo una relación con Keomi Gray, modelo de Dante Gabriel Rossetti, 


Dibujante precoz, trabajó principalmente como ilustrador y retratista, aunque a finales de la década de 1850 y principios de 1860 también pintó en óleos.
Expuso con regularidad en la Real Academia desde 1851 hasta 1886, y en la Galería Grosvenor, en Londres, desde 1877. Se convirtió en miembro fundador de la Sociedad Internacional de Escultores, Pintores y Grabadores en 1898.



En la visión de la naturaleza​ de los prerrafaelitas influyeron la democratización de la ciencia y la gran expansión del interés por la historia natural a mediados del siglo XIX.

La visión prerrafaelita era óptica e investigadora. Al otorgar a los detalles naturales el mismo valor que al elemento figurativo principal subvertían la idea académica de una composición organizada jerárquicamente, en la que el fondo quedaba subordinado al foco de interés humano. 


Cada forma de la naturaleza era tratada con gran exactitud, de forma única y autónoma. Este detallismo en la representación pictórica motivó la comparación con el alcanzado por la fotografía y por el microscopio. Algunos críticos indicaron que una concentración de detalles tan excesiva creaba una sensación de hiperrealismo que iba más allá de las nociones aceptadas de realismo en el arte.





Su objetivo no era la ingenuidad, sino la autenticidad. Para ello la ciencia constituía una guía fiable. Pintar al aire libre en lugar de recurrir a la memoria era fundamental para liberar la mente de esquemas preestablecidos y de verificarlo todo a partir del motivo representado.



Un factor importante en la preferencia por la pintura al aire libre fue el deseo de captar el color tal como aparecía en la naturaleza. Esto los llevó a intentar distinguir entre colores «absolutos» (aquellos que poseen los objetos vistos por separado, sin influencia de ningún otro color) y «aparentes» (aquellos que se regulan entre ellos al ser vistos en conjunto).

En cuanto a los lugares representados en sus obras pictóricas, preferían zonas de la periferia de las ciudades, de fácil acceso en tren, siguiendo una especie de principio de proximidad.






Bibliografía: https://lienzos.blogspot.com/