jueves, 17 de septiembre de 2020

 "The Herring Net" del año 1885 obra del pintor Winslow Homer (1836-1910) y con unas dimensiones de 76,5 × 122,9. Actualmente se encuentra  The Art Institute of Chicago _ Estados Unidos.


Artista norteamericano más importante de la segunda mitad del siglo XIX, que destacó tanto en la pintura al óleo como en la técnica de la acuarela. Durante la década de 1860 pintó una serie de obras con temas propios de la cultura popular americana. Posteriormente, Homer desarrolló una pintura más trascendente, de reflexión sobre la naturaleza y su relación con el hombre.


En el verano de 1883 Homer se trasladó a Prouts Neck, Maine, una península de la costa atlántica, en donde residió hasta su muerte. El contacto con el mar, tan importante en su obra, se tradujo en esos años en verdaderas obras maestras en las que se representaba la costa. Homer viajó en repetidas ocasiones durante los inviernos a los trópicos, a las Bahamas, a Florida, a las Bermudas, lugares en los que pintó delicadas acuarelas que transmiten el ambiente cálido y tranquilo de esos parajes.


The Herring Net, podemos describir que los temas de esta pintura son similares a los de Breezing Up. Aquí hay dos hombres en lo que parece ser un bote increíblemente pequeño sin nada entre ellos donde se puede sentir la fuerza de la naturaleza y la resistencia, habilidad y la  fuerza de los marineros.


Hay una sensación de poder en las dos figuras, casi arquetípicas, que arrastran la red hasta el bote. Están encaramados en la cima de la ola, dominando el centro de la pintura.



Con un estilo personal e impresionista, mostraban una noción más convencional de lo pintoresco, expresada con un deliberado estilo monumental. Es evidente la madura complejidad de la nueva técnica de Homer y su heroico concepto de la lucha entre el hombre y su entorno.


Sus últimos cuadros, con una composición original y un brillante colorido, reflejan un interés creciente por las posibilidades abstractas y expresivas del arte. La grandiosidad de su temática y la fuerza expresiva de sus obras ejercieron una gran influencia en la pintura realista de Estados Unidos.






Bibliografía : https://timothyrhaslett.wordpress.com/

Durante la década de

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Petrit Halilaj

El trabajo de Petrit Halilaj (Kostërrc, Kosovo, 1986) está estrechamente ligado a su biografía, la historia reciente de su país y las consecuencias de las tensiones políticas y culturales en la región. Los recuerdos infantiles, bañados por el drama de la guerra y su condición de refugiado constituyen una constante en su práctica, donde aborda temas como el hogar, la nación y la identidad cultural a través de diversos medios, desde el dibujo y la escultura al vídeo, la instalación e, incluso, la escritura.


En su planteamiento no existe, sin embargo, una ruptura entre lo personal y lo histórico, lo íntimo y lo social, sino una relación, una continuidad que está presente en su intervención para el Palacio de Cristal.



Ha convertido el Palacio en un gran nido que conecta el interior con el exterior, a los visitantes con el entorno, abriendo ventanas e instalando estructuras y comederos que atraigan a las aves y otras criaturas que habitan el Parque del Retiro o se encuentran en tránsito. Los pájaros son un elemento recurrente en su trabajo, simbolizan la transgresión de los límites que el pensamiento moderno establece entre sujeto y objeto, cultura y naturaleza.


En concreto, el artista se ha inspirado en el singular ritual de apareamiento de los bowerbirds, que construyen elaboradas estructuras (bowers) y las decoran con objetos coloridos para atraer a la pareja. La idea de este ritual está muy ligada a su biografía: las grandes flores que decoran el nido, realizadas en un delicado marco de acero y lienzo pintado, son fruto del trabajo colaborativo con su compañero, el artista Álvaro Urbano.


Su elección forma parte de la historia personal que les une y tiene el propósito de celebrar su unión: forsythias, semillas de palma, flores de cerezo, amapola, clavel y lirio. Sin embargo, estas referencias, lejos de quedar en el terreno de lo anecdótico, van más allá: al hacer pública su intimidad, esta cobra una dimensión social y política evidente, reclama visibilidad y aceptación; un gesto que adquiere aún más relevancia si atendemos al pasado colonial del Palacio como lugar de exhibición y exclusión, pero también como espacio público.


El cuervo blanco que sostiene un trozo de madera en History of a Hug [Historia de un abrazo, 2020] habla de estas convenciones. En concreto, alude a un momento particular en la historia familiar de Halilaj: era la herramienta de trabajo de su abuelo en el campo y el objeto que sostenía cuando supo que su esposa había dado a luz a su primer hijo. 


Para el artista el motivo del cuervo blanco sugiere también la diversidad y la resistencia a cambiar para ser aceptado; en este sentido, es metáfora de muchas cosas: ser homo- sexual cuyo amor no es plenamente reconocido ni por su familia ni por la mayoría de la sociedad kosovar; ser una persona kosovar cuyo país no es reconocido por otros muchos, entre ellos España.


El artista suspende así la perspectiva logocéntrica que nos hace creer que somos la medida y centro de las cosas para reconocernos como un elemento más. El nido se revela entonces como el escenario de un ritual que aguarda a que los encuentros, las alianzas y las uniones entre sus diferentes visitantes tengan lugar, alterándose y cambiando con el espacio.



A un cuervo y los huracanes que, desde lugares desconocidos, traen de vuelta olores de humanos enamorados es la primera exposición que se inaugura en el Museo Reina Sofía tras su clausura a causa de la pandemia de la COVID-19. De hecho, su montaje quedó interrumpido por la misma. En estas circunstancias, la propuesta de Halilaj no podría resultar más pertinente: la dedicatoria al cuervo y a los huracanes que establece en su título nos habla de la lucha que precede a la aceptación.



La presente crisis ha evidenciado la debilidad del sistema económico en el que se asienta nuestro mundo y la insostenibilidad del crecimiento ilimitado de espaldas a la naturaleza. Nos ha enfrentado a nuestra vulnerabilidad e interdependencia, y ha situado los afectos y cuidados en el centro de una subsistencia común que no puede prolongarse sin tener en cuenta al resto de habitantes del planeta. Con este nido, Halilaj ofrece un refugio y, de este modo, apela a la esperanza, a la posibilidad de otro futuro distinto de aquel al que parecíamos abocados.








Bibliografía : https://www.museoreinasofia.es

lunes, 14 de septiembre de 2020

La ópera real de Versalles


La ópera real de Versalles es el teatro y ópera principal del Palacio de Versalles_ Francia. Diseñado por Ange-Jacques Gabriel y con una decoración de interiores de Augustin Pajou, la ópera fue construida totalmente de madera y pintada para parecer mármol con una técnica conocida como falso mármol.



El edificio está ubicado en el extremo norte del ala de los nobles. El acceso del público general al teatro es a través del vestíbulo de dos pisos. Algunas partes de la ópera, tales como los aposentos del rey, representan una de las primeras expresiones de lo que se convertiría en el «estilo Luis XV.




La ópera real puede servir tanto como un teatro para ópera, piezas teatrales o orquesta (con una capacidad para 712 personas), así como una salle des festins, cuando el piso del nivel de la orquesta del auditorio puede ser alzado al nivel del escenario. En estas ocasiones, la ópera tiene una capacidad para 1.200 personas.




La nobleza tuvo mucho que ver con la promoción del teatro durante esta época. Luis XIV, conocido como El Rey Sol por desempeñar el carácter alegórico del sol en El ballet de la noche en 1653,​ trasladó su corte de la capital, París, a Versalles, aspirando a tener más control del gobierno.




No obstante, la ópera no fue construida hasta después, por Luis XV. Su amante, Madame de Pompadour, patrocinó a artistas, actores y músicos a costa del erario francés. Mientras tanto, la aristocracia y la Iglesia no pagaban impuesto alguno y la burguesía pagaba las cuentas por los gustos y diversión de la monarquía; sin embargo, no fue sino hasta después de la muerte de la amante de Luis XV que la construcción de la ópera comenzó.




El interior del teatro (conocido como la salle de la Comédie) contenía un semicírculo de filas de asientos con palcos en las paredes laterales. En la pared sur del teatro, que colindaba con la pared de la Escalier des Princes, estaba la tribunal real que contenía un palco central de forma octogonal y dos palcos más pequeños a cada lado.​ La salle de la Comédie funcionaba como un teatro permanente de facto hasta 1769, cuando fue destruido para construir un acceso directo a los jardines desde la corte real.





El diseño de Ange-Jacques Gabriel para la ópera fue excepcional para su época, dado que contaba con un plano oval. Como una medida económica, el piso del nivel de la orquesta podía ser elevado al mismo nivel del escenario, de forma que era posible duplicar el espacio del piso. La transición del auditorio al escenario es manejada con la introducción de un orden de columnas corintias.




El proscenio está formado por dos pares de columnas, unidas en profundidad, con su entablamento.​ La ópera rompió con los teatros tradicionales de estilo italiano. La ópera fue proyectada para servir no solo como un teatro, sino también como un salón de bailes o de banquetes.








La ópera fue inaugurada el 16 de mayo de 1770, en este banquete, Luis XVI, María Antonieta y el delfín recibieron el juramento de lealtad de estos guardias. El periodista Jean-Paul Marat describió el banquete como una orgía contrarrevolucionaria, con los soldados arrancando las escarapelas azul, blanco y rojas que habían usado y la remplazaban con unas blancas, el color que simbolizaba a la monarquía borbónica. 




En realidad, no existe evidencia de este actual y los testigos reales y asistentes, tales como la dama de compañía de la reina Madame Campan, no registraron tal destrucción de escarapelas. Este fue el último evento celebrado en la ópera durante el Antiguo Régimen.












jueves, 10 de septiembre de 2020

"Retrato de una mujer joven llamada Antea" obra de Francesco Mazzola o, más comúnmente, como Parmigianino. Fue realizada entre los años 1524 a 1527 y con unas dimensiones de 136 cm x 86 cm. Actualmente se encuentra en el Museo Nacional de Capodimonte en Nápoles _ Italia.


Girolamo Francesco Maria Mazzola, más conocido como Parmigianino por su lugar de nacimiento (1503 - 1540), además de por su reducida estatura y aspecto grácil. Fue un pintor italiano, considerado uno de los máximos exponentes del manierismo.



Parmigianino fue uno de los pintores más admirados del Manierismo italiano como acabo de mencionar. Trabajó también como impresor y alquimista. Nacido Girolamo Francesco Maria Mazzola, él tomó su nombre artístico de su ciudad natal, Parma. Creció bajo el cuidado de sus tíos Pier Ilario y Michele, con quien aprendió a pintar cuando era un niño. Colaboró con ellos, a veces terminado las obras dejadas incompletas por sus tíos.



En la descripción de la Galería Farnese Ducal (1725) que está catalogado como Retrato de Antea o el Amado de Parmigianino, refiriéndose a algunos famosos cortesanos de Roma y mencionado tanto por Benvenuto Cellini y Pietro Aretino. Esta atribución ha sido posteriormente impugnada, así como la fecha tradicional de la obra para el período en el que Parmigianino estaba en Roma (1524-1527).



Estudios de prendas de vestir de la mujer, una mezcla de lujo y elementos populares, llevaron a la hipótesis de que podía ser una hija, un amante o un sirviente de Parmigianino, si no Pellegrina Rossi di San Secondo u otro noble desconocido de Parma.

Sus primeras obras muestran los signos de su estilo elegante y expresivo, que en muchos aspectos era la personificación del Manierismo. Un pintor cuyas formas exageradas y características poco naturales fueron conocidas como anticlásicas.


Su obra y su personalidad se afirman en contacto con el primer manierismo toscano y, a través de las obras de los grandes maestros Rafael y Miguel Ángel, consiguiendo traducir en términos originales los modelos del Renacimiento con una orientación ya plenamente manierista. Para él la función del arte era transmitir sensaciones exquisitas y excitantes, para lo cual tuvo que crear una necesaria artificiosidad. De Correggio asimilará el clasicismo, convirtiéndolo en manierismo, manteniendo el ilusionismo del primero pero traduciéndolo a modelos más decorativos y una mayor vitalidad de las formas.


Parmigianino trabajó también en Bolonia y Roma. Realizó muchas pinturas religiosas, que tenían fondos inusuales, pero hermosos. Pintó también algunas escenas eróticas, como el Cupido haciendo su arco, y fue un retratista popular. Sus grabados y tallados fueron considerados entre los mejores de Italia. 



En sus últimos años, se dedicó al estudio de la alquimia, pero por romper un acuerdo de una comisión, terminó en la cárcel. Algunos de sus alumnos afirman que él fue distraído por la alquimia mientras que él estaba buscando nuevas vías para sus grabados.








Bibliografía : https://www.virtualuffizi.com