jueves, 5 de julio de 2018

"La gitana con la mandolina" obra de Jean-Baptiste Camille Corot

"La gitana con la mandolina" obra de Jean-Baptiste Camille Corot del año 1874 y con unas dimensiones de 58 x 80 cm. Actualmente se encuentra en el Museo de Arte de Sao Paulo Assis Chateaubiand en Brasil.


Aunque el francés Jean-Baptiste Camille Corot (1796-1875) es conocido como el padre del impresionismo por sus paisajes, en su trayectoria también pintó numerosos retratos que permanecieron ocultos en su taller hasta después de su muerte. "La parte más moderna de la pintura de Corot es la que menos se difundió durante su vida", El pintor y sus modelos" el artista siempre se mostró reticente a difundir estas obras por considerarlas experimentales.


A pesar de que sus paisajes eran habituales en los salones, Corot solo expuso cuatro retratos a lo largo de su vida, la parte "más personal, secreta y moderna" de la obra del artista.


Mientras que los protagonistas de sus primeros retratos, con una técnica todavía algo "torpe", fueron sus familiares y amigos, más adelante Corot comenzó a pintar mujeres modelos con el objetivo de "fusionar los paisajes y la figura humana".

Mujer joven enestado mandolina

Corot invitaba a las modelos a su taller de la calle Poissonnière, en el norte de París, las vestía con trajes típicos griegos e italianos que le recordaban sus viajes y las pintaba para después añadir de fondo un paisaje imaginado.

Mujer tocando la mandolina, del año 1850

El maestro francés retrataba casi exclusivamente mujeres, a excepción de varios cuadros de hombres con armadura y de monjes, pintados en tonos ocres, grises y blancos. Como todos los paisajistas de la época, Corot fue a Italia a completar su formación y "aparte del aprendizaje, volvió con muchos recuerdos".

La Femme à la perle, 1869, Musée du Louvre, Paris

Fue uno de los paisajistas más importantes de Francia y del siglo XIX. A lo largo de su vida, Corot viajó por las diferentes regiones de Francia, Bélgica, Holanda, Londres, Suiza e Italia; a éste último país realizó tres viajes, tal como era obligación de todos los paisajistas de la época, en 1825, 1834 y 1843. De estos viajes destacan sus paisajes al aire libre con colores brillantes y pinceladas fluidas, como la presente obra que muestra un paisaje de campaña en las afueras de Roma.


Corot buscaba plasmar la realidad tan verazmente como fuera posible. En su obra, el artista se concentró menos en los detalles que en las formas y las tonalidades de sus motivos como se observa en el personaje sentado en la barda del balcón. La figura no se aprecia finamente dibujada y sin embargo, se aprecia muy apegada a la realidad visual.

Agostina, 1866, National Gallery of Art

Trabajador incansable por el puro gusto personal que le producía su oficio, la amplísima producción de Corot nunca muestra la fatiga del quehacer aburrido. Durante el más de medio siglo en que estuvo pintando sin interrupción, Corot varió de temas y estilo, aunque sin darnos jamás la sensación de falta de unidad, ni, menos, de insinceridad oportunista. Mantuvo siempre una cierta distancia ante el motivo, acercando lo más lejano, como si el cuerpo del paisaje estuviera siempre en el horizonte profundo.

Fue un hombre sencillo y generoso con sus amigos y alumnos, tanto en lo que se refiere al dinero como al tiempo (llegó incluso a firmar cuadros de compañeros poco afortunados), lo cual le valió el sobrenombre de père Corot (padre Corot). 



Bibliografía : https://www.eldiario.es




lunes, 2 de julio de 2018

La Villa Médici en Roma Italia

La Villa Médici es un complejo arquitectónico de Roma _ Italia. Fundada por Fernando I de Médici, Gran Duque de Toscana para conservar su colección de obras de arte.  , alberga la Academia Francesa en Roma desde 1803. El edificio actual data de mediados del siglo XVI; el proyecto se debe al arquitecto Giovanni Lippi. 


Desde principios del siglo XIX es sede de la Academia de Francia, fundada en 1666. La villa presenta una fachada exterior sobria; situada en un alto basamento, aparece casi como una estructura defensiva. 


Existe un neto contraste con la fastuosidad de la fachada interior, decorada con guirnaldas y máscaras, estatuas y bajorrelieves antiguos, que se abre con una encantadora galería sobre jardines en terrazas, salpicados por esculturas y fuentes, una de ellas con un obelisco.


Por insistencia del cardenal, Ammanati incorporó en el diseño bajorrelieves y estatuas romanas que se estaban descubriendo con casi cada palada de tierra, con el resultado de que las fachadas de la Villa Médicis se convirtieron en un museo al aire libre virtual. Una serie de grandes jardines recordaban a los jardines botánicos creados en Pisa y Florencia por el padre del cardenal, Cosme I de Médicis, protegidos en plantaciones de pinos, cipreses y robles.


Entre el llamativo ensamblaje de esculturas romanas en la Villa hay alrededor de ciento setenta piezas compradas de dos colecciones romanas que se habían unido a través del matrimonio, la Capranica y la della Valle.


Durante un siglo y medio la Villa Médicis fue una de los entornos más elegantes y mundanos de Roma, la sede de la Embajada de los Grandes Duques ante la Santa Sede. Gracias a sus buenas relaciones con los reyes de España, los duques hospedaron en esta casa al pintor Velázquez, quien había caído enfermo con unas fiebres atribuidas a la poca salubridad del casco antiguo de la ciudad. Velázquez disfrutó de un aire más puro y de paisajes más sugestivos mientras se alojó en la Villa Médicis, y aquí pintó sus dos Vistas de la Villa Médicis (Museo del Prado).




Cuando los Médicis se extinguieron en su línea masculina en 1737, la Villa pasó a la casa de Lorena y, brevemente en los tiempos napoleónicos, al Reino de Etruria. De esta manera, Napoleón Bonaparte entró en posesión de la Villa Médicis, que él transfirió a la Academia Francesa en Roma. Desde entonces ha alojado a los ganadores del prestigioso Premio de Roma, con directores distinguidos como Ingres y Balthus.











Bibliografía: http://www.romacitta.esy.es


jueves, 28 de junio de 2018

"Una jovencita y su perro", obra de Joshua Reynolds

"Una jovencita y su perro", obra de Joshua Reynolds, fue realizada en el año 1780 y con unas dimensiones de  77,5 x 63,5 cm. Actuañmente se encuentra en Fuji Aft Museum  en Tokyo _ Japón.


El pintor inglés Joshuah Reynolds, (1723 _1792), quizá con un punto de exageración, que es el mejor pintor británico de todos los tiempos. Lo que no admite duda es su condición de mejor retratista británico de la historia.

 El estudio de la pintura de los siglos XVI y XVII, y también la de los clásicos que realizó fundamentalmente en Roma, resultó decisivo para su evolución posterior, en particular para la creación y desarrollo de lo que denominó grand style, que no es sino dotar a los modelos de sus retratos de actitudes inspiradas en obras religiosas o mitológicas del pasado y adoptar para sus obras soluciones cromáticas extraídas de los grandes maestros de la pintura. De hecho, el propio Reynolds alcanzó en el año 1768 el cargo de primer presidente de la Royal Academy of Art.



La Revolución industrial inglesa de la segunda mitad del siglo XVIII cambió de una manera significativa el orden social y estableció una nueva relación entre la burguesía y el arte.

La clase media fue la que encargaba ahora los retratos a los artistas y estos vieron abierto un camino para mostrar su estilo de una manera más libre y menos comprometida que los artistas que anteriores.


Quizá, cautivada por el tratamiento que hizo Reynols del retrato infantil, de una forma amable, llena de ternura que puede llevar al espectador a sentir algo especial hacia la infancia, que incluso le llegue a arrancar una sonrisa silenciosa mientras la contempla.


Reynols fue insuperable en las cautivadoras representaciones de niños en sus retratos.
La fantasía, la ligereza del toque,la sabia dosificación de la luz y la risueña frescura en la mirada de la niña son una alternativa en los retratos de los aristrócatas empaquetados en sus ropas rígidas y sin soltura.


Pero no queda todo en la niña, el perro es tan protagonista como ella...quizá está pidiendo una ayuda para salir de esos bracitos que con cariño están dejándole casi sin poder coger aire.
La figura del perro es la mejor iconografía de la fidelidad, del no abandonar corriendo y dejar sola a la persona que le está apretando con la inocencia graciosa
que se delata en el brillo de los ojos y el gesto de la boca.


En este retrato, además se puede apreciar el romanticismo, en un paisaje un tanto fantástico y algo misterioso, que desde luego queda en segundo orden porque la niña y el perro son los auténticos protagonistas.


Son muchos los retratos que en la Historia del Arte ha despertado el interés de los que los han contemplado, pero sentirse cautivado por un retrato no es tan fácil, en realidad es cuestión de encontrar tras ese retrato la mano de limitado para mostrar la dignidad del personaje, como es el caso de esta obra que os he comentado.


En todas estas obras se puede apreciar la extraordinaria habilidad que poseía Reynolds como dibujante, ya que su dibujo es tremendamente seguro y le sirve para plasmar la personalidad de cada uno de los retratados, bien sean niños o cualquiera de los muchos adultos de la refinada alta sociedad inglesa que posaron para él. Así como su portentoso dibujo también se manifiesta en los propios autorretratos que se realizó, como el que se hizo en 1789 cuando ya era un anciano, con poca vista.




Bibliografía : http://pincelyburil.blogspot.com
                     Biografía y obras en ArteHistoria  
               




lunes, 25 de junio de 2018

La Villa Barbaro en Véneto

La Villa Barbaro es una villa palladiana en la región del Véneto _  Italia. Fue diseñada por el arquitecto italiano Andrea Palladio. Andrea di Pietro della Góndola ( 1508 - 1580),  de la República de Venecia, trabajó fundamentalmente en la ciudad de Vicenza y sus alrededores, y también en la misma Venecia. Se le considera el arquitecto que tal vez «mejor supo actualizar la herencia de las formas clásicas con la realidad del momento central del Cinquecento»


La construcción se erigió sobre un núcleo central de ruinas de un castillo de época medieval. Podemos observar cuatro columnas gigantes jónicas en la fachada a semejanza del templo de la Fortuna Viril en Roma. El pórtico centrado entre dos galerías de arcos de medio punto.


El bloque central está coronado por un gran frontón decorado con relieves, flanqueado por dos alas simétricas de dos plantas, con sendas arcadas abiertas al frente, que acaban en pabellones con grandes relojes de sol colocados en sus frontones Debemos destacar que su interior fue decorado por el pintor El Veronés. Para esta villa, el mismo Palladio diseño un Tempietto o capilla exenta en 1580, inspirada en el Panteón de Roma.


Fue construida entre 1560 y 1570,​ mientras otros afirman que la villa estaba casi acabada en 1558.​ Palladio planeó la villa de líneas bajas extendiéndose hacia un gran parque. El plano de la planta baja es complejo - rectangular con habitaciones perpendiculares a lo largo de un gran eje, el bloque central proyecta y contiene la principal habitación de recepción. 


El interior del bloque central está pintado con frescos del Veronés en el estilo más contemporáneo del artista en ese periodo. Estas pinturas constituyen el más importante ciclo de frescos de este artista e inspiraron muchos de los frescos pintados por otros artistas de villas de la época.


Paolo Veronese (1528 - 1588), pertenecía a Manierismo veneciano, su estilo se caracteriza por el lujo, la arquitectura clásica que enmarca sus escenas y el rico aunque suave colorido.

Paolo Veronese (1528 - 1588)

Amigo de Palladio y otros grandes arquitectos de la época, enmarca sus escenas en amplios escenarios arquitectónicos, rasgo que lo hace precursor de la pintura decorativa barroca


Su tratamiento del color se anticipa a la pintura francesa del siglo XIX, destacando en la reproducción y sugerencia del brillo y textura de las telas. Prefiere los tonos fríos y claros: gris, plata, azules y amarillos.


Los frescos se han datado de comienzos de los años sesenta. Como en las grandes Villas existren diferentes Salas donde Veronés ha dejado su huella en las paredes de la misma. En la Sala del Olimpo, Veronés pintó a Giustiniana, señora de la casa y esposa de Marcantonio Barbaro, con su hijo menor, la nodriza y las mascotas de la familia, un loro y un perro spaniel. 


El perro de la familia aparece también en otra habitación, "La Sala del perrito". La habitación Crociera representa paisajes imaginarios y al personal de la villa asomándose detrás de puertas en trampantojo. 


En la Sala de la Lámpara de aceite tiene imágenes simolizando el comportamiento y la fuerza virtuosos. La Sala de Baco muestra escenas de vendimia y una chimenea tallada con la figura de Abundancia, reflejando los ideales bucólicos y el esplendor de la villa. Dentro del techo abovedado central, hay un fresco de los planetas representados por los antiguas deidades. La diosa de la Tierra, Gaia, está curiosamente representada con un dragó.










Bibliografía: Villa Barbaro : architecture, Knowledge and arcadia.