jueves, 13 de julio de 2017

"Tribuna de los Uffizi" obra de Johan Zoffany

"Tribuna de los Uffizi" obra de Johan Zoffany fue realizada entre los años 1772 a 1778 y con unas dimensiones de 123.5 x 155 Se encuentra en Royal collectionTrust en 
en el Castillo de Windsor, Berkshire _ Inglaterra


La Tribuna de los Uffizi es una estancia octagonal que forma parte de la florentina galería de los Uffizi. Fue diseñada por Bernardo Buontalenti para el duque Francesco I de' Medici en el último tercio del siglo XVI.

Venus de Urbino obra de Tiziano

La obra fue un encargo de la reina Carlota, esposa de Jorge III. Ni ella ni su esposo visitaron nunca Italia, de ahí que tuvieron que recurrir a cuadros para conocer las maravillas del Gran Tour. Como en otras obras suyas, Zoffany se tomó bastante libertades, como el representar la Madonna della Sedia de Rafael, cuando se encontraba en el palacio Pitti. 

Ancient Roman art, Dancing Faun

Johann Zoffany (1733-1810) fue un pintor neoclásico alemán, que estuvo activo principalmente en Inglaterra. Sus obras están expuestas en varias galerías nacionales inglesas como la National Gallery y Tate Gallery de Londres.


      El primero cuadro a la izquierda, obara de Annibale Carracci 


En el verano de 1772 Zoffany dejó Londres para ir a Florencia con un encargo de la reina Charlota para pintar como acabo de mensionar. El encargo fue realizado por Zoffany dado que sabía pintar las pequeñas escenas en las que un grupo de personajes conversan entre ellos, por las que fue tan famoso.  


La Venus de los Medici


Durante los años siguientes trabajó principalmente para el actor David Garrick, para él que, además de un buen número de «piezas de conversación », realizó una serie de grabados en mezzotinta con escenas de representaciones teatrales, que se expuso en la Sociedad de Actores en 1762, siendo muy aclamada por crítica y público, y que contribuyó significativamente a que su trabajo fuera conocido por toda Gran Bretaña.

Ancient Roman art, The Two Wrestlers

El rey Jorege lll fue miembro de la Real Academia en el año 1772 y concretamente es en este año cuando se nacionalizó británico Zoffany, decidió partir nuevamente hacia Italia, donde realizó sus obras más notables.. A su regresó a Inglaterra, sus famosas piezas habían pasado de moda, por lo que vuelve a marcharse en en el año 1783.

Ancient Roman art, Arrotino,
 Etruscan (with 17th-century implements), Chimera of Arezzo

A los ojos de los turistas británicos, Florencia carecía de ese pasado abrumador del que podía presumir Roma, Nápoles o de Venecia, pero poseía algo que la convertía en uno de los hitos del recorrido. Una colección de antigüedades que los Medici habían ido reuniendo durante siglos y que se había convertido en la más importante, fuera de Roma.

      Ancient Roman art, Cupid and Psyche

Esta nueva sala, de forma octogonal, fue conocida con el nombre de La Tribuna y, desde su conclusión, en 1584, se convirtió en uno de los lugares más visitados por artistas y conossieurs. Fue, sin ningún género de dudas, la parada obligatoria en Florencia para todos aquellos que se embarcaban en la aventura del Grand Tour.


Su decoración aludía a conceptos filosóficos relacionados con los cuatro elementos naturales. En sus paredes se colgaron algunas de las pinturas más valiosas de la colección, acompañadas de joyas, bronces de pequeño tamaño, cristales y medallas. Pero, lo más destacado del conjunto, aquello por lo que los turistas del arte se desplazaban hasta La Tribuna fueron las estatuas. Y, entre todas ellas, una brillaba con luz propia: la Venus de’ Medici.


Raphael, Portrait of Perugino,
Ancient Roman art, Baby Hercules strangling two serpents

Instalada como pieza central de la Tribuna, la Venus cobró fama universal. Hubo quien la dibujo “cientos de veces”, desde todos los ángulos posibles; hubo quien no le quitó la vista de encima durante diez horas; y quien la visitó más de cien veces.

 Artistas, poetas y todo tipo de visitantes se deshicieron en halagos hacia la figura y Lord Byron llegó a decir de ella que era imposible “describir lo indescriptible”. Tal fue el fervor que se llegó a sentir por la dama que, cuando Napoleón se la llevó a París (después de muchas peripecias), los florentinos solicitaron el escultor vivo más famoso del momento, Antonio Canova, una sustituta para su adorada Venus. De allí la importancia del cuadro y el pintor.  

Si es de interés, el nombre del autores así como los títulos de las obras los podéis encontrar pinchando aquí.



lunes, 10 de julio de 2017

El palacio Medici Riccardi

El palacio Medici Riccardi se encuentra en Florencia_ Italia. Realizado por Michelozzo di Bartolomeo en el año 1444, por encargo de Cosme de Médici «El viejo». Planta renacentista, inspirándose en Leon Battista Alberti, hizo un edificio austero y sobrio. 


La imponente mole cúbica y la elegante fachada, con su almohadillado gradual, para dar esbeltez, y las ventanas ojivales con arcos se convirtieron en el prototipo oficial de la arquitectura civil renacentista y el símbolo de la potencia política de los Médicis. 


El edificio fue la residencia de esta familia durante unos cien años, hasta que, en 1659, pasó a ser propiedad de la familia Riccardi, que le hizo reformas barrocas. n 1814, los Riccardi vendieron el palacio al Estado y, desde 1874, es propiedad de la provincia. 


Actualmente, es la sede del consejo provincial, de la residencia del prefecto y del importante Museo de Palacio Medici-Riccardi. Dentro del palacio-museo, hay que visitar, además de los dos patios, la Capilla de los Reyes Magos y la Galería. 


A Michelozzo le unía una íntima amistad, y además era una persona extraordinariamente capacitada para dirigir el proyecto, ya que su formación había sido con uno de los escultores más grandes de Florencia: Donatello. Por ello, él fue finalmente el elegido para construir este palacio de planta cuadrada, y que como es habitual tiene un patio interno para la distribución y comunicación de las distintas estancias.


El resultado fue una obra que iba a servir de modelo para otros palacios posteriores. Porque el Palacio Medici – Riccardi posee un esquema que se repitió hasta la saciedad. Se trata de una fachada en tres alturas, de las cuales la inferior se realiza a partir de grandes bloques de piedra de apariencia rústica que dan la sensación de fortaleza. 


Mientras que en la planta intermedia la piedra tiene un tallado o almohadillado mucho más fino, transmitiendo la idea de elegancia. Y por fin el conjunto se remata con una cornisa clásica, la primera que se hizo así en Florencia, y que le proporciona el tono distinguido y culto al conjunto.


A mediados del siglo XV, Piero de Medici, hijo de Cosme el Viejo, encargó a Michelozzo la construcción de una capillaen el primer piso. La capilla está separada en dos patios interiores, un amplio hall y un ábside rectangular con su altar y dos pequeños sacristerios situados a ambos lados del mismo. El diseño que Michelozzo pensó para el cielo es simplemente maravilloso. Es de madera cubierta en oro, y realizada por Pagno di Lapo Il Portigiani.


Los Medici comenzaron a vivir en el palazzo en el año 1460, cuando las obras habían finalizado. El palacio sufrió su primera modificación en el siglo XVI. Las arcadas se transformaron en una logia, y Michelangelo Buonarrotti agregó dos ventanas más. Además, Orpheo, la estatua realizada por Baccio Bandinelli, fue colocada en el patio.


El palacio fue la residencia de Medici Cosme el Viejo, Piero ll Gotoso, Lorenzo el Magnífico y Cosme I, hasta que la familia de Cosme I se mudó al Palazzo Vecchio, donde se encontraba el gobierno.



Luca Giordano también debió encargarse de la biblioteca del Palazzo Medici-Riccardi, que se encuentra justo a la salida de la Galería de Luca Giordano. Por más de tres siglos, esta biblioteca ha sido considerada la más encantadora, completa y mejor conservada del país. 

La creciente colección de Riccardo Riccardi en el siglo XVI se volvió aún más extensa gracias al marqués Francesco Riccardi, ya que su esposa tenía en su posesión una vasta colección de libros de ciencia, filosofía y literatura que habían pertenecido a Vincenzo Capponi. Vincenzo Capponi fue un erudito que perteneció al grupo que el mismo Galileo Galilei solía frecuentar.



En las últimas décadas del siglo XVII, los Riccardi contrataron al arquitecto y escultor Giovanni Battista Foggini para que construyera las escaleras de la entrada al palacio. Foggini se convirtió entonces en el escultor del duque y fue declarado arquitecto de la corte.

Se incorporaron detalles de estilo barroco dentro de la biblioteca y en otras secciones del palacio. En las primeras décadas del siglo XVIII, el frente del palacio que daba a la Via Cavour (luego Via Larga) se amplió y se incorporaron ventanas en el primer y segundo piso. Esta renovación estuvo cuidadosamente planificada, para no dañar ni alterar nada de lo hecho por Michelozzo.



Hoy en día, el patio, la capilla con los frescos de Benozzo Gozzoli y la Galería de Luca Giordano se encuentran abiertos al público. También hay un ala nueva donde se exhiben estatuas y objetos antiguos. En el palacio también suelen realizarse exhibiciones de arte temporales.













jueves, 6 de julio de 2017

"Dama con velo", obra de Alexander Roslin

"Dama con velo", obra de Alexander Roslin, fue realizada en el año 1768 y con unas dimensiones de 65 x 45 cm. Actualmente pertenece de la colección de Nationalmuseum en Estocolmo _Suecia.


Dama con velo, es con diferencia, el más conocido de los cuadros de Alexander Roslin. Está firmado por él en 1768. La modelo es su mujer. Ella pintaba al pastel, y se llamaba Marie-Suzanne Giroust. Vestía a la boloñesa, es decir a la manera que vestían las mujeres de Bolonia, en Italia. Parte de la fascinación de este retrato es la mirada de la modelo, en parte escondida y secreta detrás del velo.



Roslin, retratista sueco, realiza esta encantadora variante de la pintura rococó francesa. Luego de estar unos años en Alemania e Italia, pero finalmente se estableció en París. Y pese a ser protestante Roslin fue recibido como miembro de la Real Academia, institución patrocinada por el rey de Francia, lo cual muestra lo apreciado que era.

En este retrato, mezcla la seriedad burguesa del norte y la gracia de una pequeña coquetería, la melancolía y un esbozo en la sonrisa. En la perfección del brillo y los tonos cambiantes de los tejidos percibimos la maestría adquirida por su contacto con Watteau y con los pintores venecianos.


La dama del velo es uno de los más queridos de la Nationalmuseum. La mujer en el retrato está parcialmente oculto por un velo de seda negro. Bajo el velo está vestida para una ocasión especial en encaje blanco y seda rosa. Durante el siglo XVIII, el teatro era una parte importante de la vida de las clases altas. Vestirse, disfrazarse y jugar papeles dramáticos era un pasatiempo común. La dama del velo muestra cómo se puede vestir a la bolonaise - al estilo de Bolonia.


Alexander Roslin hace valer su nombre en las obras expuestas. Destaco dos por la perfección y el mensaje que transmiten. La dama con el velo, con el que causó sensación e hizo callar las críticas de sus adversarios. Un cuadro que es toda una lección de seducción y que el filósofo francés Diderot consideró como muy picante. Marie Suzanne juega con el abanico cerrado que deja ver parte de la piel del escote, y el velo cubre la mitad de su rostro mientras la otra mitad queda iluminado con una pequeña e insinuante sonrisa.


Cuando Roslin llegó a París al principio de la segunda mitad del siglo XVIII, no tenía ni un céntimo en el bolsillo y tuvo que buscar influencias para abrirse camino en el mundo del arte. Antes de diez años había conseguido ser admitido en la Real Academia de París, requisito imprescindible en el mundo artístico del país, se había casado con Marie Suzanne Giroust, miembro de una adinerada familia francesa, y contaba entre sus clientes con el príncipe heredero de Suecia, Gustavo III. 
   

Esto le abrió las puertas a nuevos y variados encargos entre personajes de la sociedad parisina. En el siglo XVIII todo aquel que se consideraba importante se dejaba pintar por Alexander Roslin. Los retratos eran como tarjetas de visita y por tanto debían reflejar estatus, erudición, elegancia y, por supuesto, belleza. Roslin era un verdadero maestro en plasmar todas estas exigencias, aún en el caso de que en ocasiones todo esto solo fuera realizable poniendo mucha imaginación. Todos los personajes retratados deslumbran con el resplandor de las joyas, la textura y brillo de las telas, sedas, satén, terciopelos, la abundancia de los encajes y un sinfín de complementos como guantes, abanicos y pelucas empolvadas.



lunes, 3 de julio de 2017

El Teatro Colón en Buenos Aires

El Teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires es considerado uno de los mejores teatros del mundo. Reconocido por su acústica y por el valor artístico de su construcción, su actual edificio cumplió 100 años en 2008.
La construcción del nuevo edificio llevó alrededor de 20 años, siendo colocada su piedra fundamental el 25 de mayo de 1890, con la intención de inaugurarlo antes del 12 de octubre de 1892 en coincidencia con el cuarto centenario del descubrimiento de América. El proyecto inicial fue del arquitecto Francesco Tamburini.


La dirección de la obra pasó entonces al arquitecto italiano Vittorio Meano (1860-1904) quien había quedado a cargo de la dirección del estudio de Tamburini. Meano realizó modificaciones sustanciales al diseño original de Tamburini, siempre respetando la forma de "curva italiana" adoptada para la sala, que establecía una jerarquización social de los espectadores. 


El Teatro Colón de Buenos Aires es una de las salas de ópera más importantes del mundo. Su rico y prestigioso historial y las excepcionales condiciones acústicas y arquitectónicas de su edificio lo colocan al nivel de teatros como la Scala de Milán, la Ópera de París, la Ópera de Viena, el Covent Garden de Londres y el Metropolitan de Nueva York. 


El Teatro Colón fue inaugurado, sin estar totalmente terminado, el 25 de mayo de 1908. Dos años después, para la celebración del Centenario de la Argentina, el edificio tenía ya completa la mayor parte de sus detalles. Posteriormente, en 1925 y en 1932, se agregaron mejoras importantes. Entre 1935 y 1938 se hizo la primera gran ampliación subterránea, y la segunda se realizó entre 1968 y 1972, conformando un conjunto edilicio de gran tamaño y complejidad.


Y es justamente esa complejidad la que exigió una investigación minuciosa, mucho más allá de la necesaria para describir acertadamente el edificio y hacerle justicia a su belleza. Esta historia complementaria y extensa es la que ahora sirve para intervenir físicamente en el edificio, cuidando que sus valores como la acústica, la calidad constructiva y la armonía estética sean adecuadamente reconocidos, precisados y preservados.


Así, el Colón no es sólo la obra de tres arquitectos de excelente inspiración y acertada actuación. Un edificio de su tamaño y envergadura técnica, nunca hubiera sido construido sin el concurso de una gran cantidad de profesionales de alto nivel, sin las empresas fabricantes, proveedoras y constructoras adecuadas y sin los artistas pintores, escultores, artesanos y obreros que han hecho del Colón una verdadera obra de arte integral.


La cúpula del Teatro Colon fue encargado a Raúl Soldi, (1905-1994) fue un artista plástico argentino de reconocida trayectoria internacional. vivió en Alemania hasta 1923, año en que se trasladó a Italia, ingresando en la Academia de Brera en Milán _ Italia, donde permaneció hasta el año 1932. En Italia se relaciona con un grupo de artistas de vanguardia. En 1933 regresa a Argentina y es becado por la Comisión Nacional de Cultura y recorre Estados Unidos, donde trabaja como escenógrafo en Hollywood.


El legajo histórico del Teatro Colón incluye necesariamente el análisis del aporte sustancial a la obra realizada por ingenieros como Domingo Selva, Carlos Maschwitz y Jorge Newbery (famoso como precursor de la aviación argentina, pero menos conocido por su actuación como discípulo directo de Edison, Director de Alumbrado de Buenos Aires, y especialista decisivo en el diseño eléctrico del Colón. 


Hay que destacar a escultores como Luigi Trinchero (autor de una cantidad de ornamentos artísticos y esculturas del edificio), pintores como Marcel Jambon (proveedor parisino de escenografías y decorados para muchos de los principales teatros de ópera del mundo en su tiempo), y empresarios como Italo Armellini y Francesco Saverio Pellizzari (a quienes se debe en gran medida la eficacia y calidad de ejecución con que el Colón se convirtió en el magnífico teatro inaugurado en 1908, en un edificio que testimonia la alta tecnología de su época. 




En la actualidad trabajan en las obras de recuperación del Teatro Colón más de 500 operarios y expertos. Para poder completar las obras, que afectaban en esta etapa a la Sala y a los principales sectores de acceso público, el Teatro Colón permaneció cerrado. En el año 2010 todas las áreas principales del Teatro fueron terminadas por una , mientras que las llamadas “obras complementarias”, es decir, la nueva ampliación del complejo edilicio, aledaña al edificio histórico, será terminada posteriormente.


Buenos Aires y el mundo tendrán un Teatro Colón del siglo XXI con todo el valor del siglo XIX, preservado científicamente y enriquecido con el porvenir de un nuevo siglo de cultura teatral y musical.