lunes, 29 de febrero de 2016

El Alberg Mare de Déu de Montserrat

En 1906, la familia fundadora de la Banca Marsans hizo construir una casa de veraneo cercana a Vallacarca, Barcelona _ España. El arquitecto Juli Marial fue el elegido para llevar a cabo la obra que se convirtió en la residencia de Josepa Marsans i Peix.

El edificio resulta muy llamativo por su acertada combinación de estilos modernista y arquitectura morisca.

La Casa Marsans, rodeada de jardines y pinos, es una vivienda unifamiliar de planta cuadrada organizada alrededor de un patio centralizado, que en el interior se traduce en un espacio a modo de claustro desarrollado en la primera planta con arcadas de diseño neoárabe. Su interior es pura fantasía arabesca. Su ornamentación, serigrafía, colorido y arquitectura confiere al espacio un espectacular juego de luz y color.


Tras una puerta de hierro forjado. En el inmueble principal, al que se accede por un camino recubierto de vegetación, destacan las tejas exteriores, que reflejan la luz solar.

Pero lo que quizás llama más la atención es su interior, que combina el estilo modernista con detalles neomoriscos, en un ambiente que bien podría transportarnos a la Alhambra de Granada.


Aquí, la planta cuadrada del edificio se organiza alrededor de un pequeño patio interior, formado con arcos de diseño neoárabe, columnas y suelo de mármol blanco, que lucen al entrar la luz a través de los colores vivos de la cristalera del techo. Las paredes, con los típicos tonos azules, rojos y dorados de los grabados moriscos.


Sin embargo, si su decoración llama la atención, quizás lo hace más su historia. La Casa Josepa Marsans i Peix fue expropiada durante la guerra civil española, pasó a convertirse en hospital y, poco después, en cuartel militar. Pero pronto se utilizó como residencia de huérfanos de la segunda guerra mundial. Así, «acogió a decenas de niños de Alemania y Polonia», explica David Barrera, director del Alberg Mare de Déu de Montserrat. De hecho, frente a las escaleras de la entrada, en el jardín, hay una placa conmemorativa de este hecho.


Los niños llegaron a la Residència Vallcarca de Barcelona - actual Alberg Mare de Déu de Montserrat - entre 1946 y 1956, en diferentes turnos. Y es por este tipo de detalles que «la historia de los albergues es un valor turístico y cultural en sí mismo, tal y como demuestra el gran interés que despierta el Alberg Mare de Déu de Montserrat entre los visitantes».




Bibliografia : http://www.elperiodico.com/


jueves, 25 de febrero de 2016

Bacante, de Bouguereau

"Bacante", obra de William Adolphe Bouguereau, de 1849, con unas dimensiones de 152,5 x 70,5 cm, perteneciente a una colección particular.

Pintor francés, encarnó el modelo de artista académico tradicional, ajeno a cualquier aire de renovación e imbuido por el ideal de belleza clásica, que llevó a sus lienzos con exquisita técnica y minucioso acabado, en equilibradas y evocadoras composiciones de temática idealizada.

Bacchante, de 1849, colección particular 

Entre las obras del pintor William-Adolphe Bouguereau (1825-1905), se cuentan muchos lienzos que representan personajes y escenas de la mitología clásica. En este aspecto quiero exponer y presentarlas los trabajos de Bacante de Bouguereau por orden cronológico, aunque dejaremos para una segunda parte los relacionados con Cupido y Psique, un tema que abordó en bastantes ocasiones, sobre todo en la parte final de su carrera y de su vida.

Bacante lutinat , de 1862, 115 x 185cm, en el
 Museo de bellas Artes de Burdeo 

Las bacantes eran mujeres griegas adoradoras del dios Baco, conocido también como Dioniso. A veces se confunden con las ménades, que eran las ninfas que le servían.

El conocimiento del culto ha llegado hasta nuestros días de la mano de Eurípides y su obra Las Bacantes. En cuanto al rito de despedazar animales, representaba a Baco siendo devorado por los titanes. Según la mitología, este hecho permitió a los titanes tener una chispa de divinidad. Así el hombre, que tiene una parte divina y otra terrestre, al comer al dios Baco intentaba ser más divino.

Bacchante, 1899, 100 x 70,5 cm, Colección particular 

Su considerable obra (más de setecientos cuadros) era característicamente académica: técnica depurada para los numerosos bocetos previos, buen acabado (que cuidaba con esmero), colorido variado y temática narrativa y sentimental desde una perspectiva clásica. Fue quien sin ayuda abrió las academias francesas a las mujeres, y fue el quién podría decirse que fue el mayor pintor de la figura humana en toda la historia del arte. Sus figuras cobraron vida como ningún artista lo había hecho antes o hasta entonces. 

Baranche de laurier, de 1900, 115,5 x 70 cm, colección particular 

Fue popular en Francia y en la corte de Napoleón III, pero quedó en cierto modo al margen a causa del creciente aprecio por nuevos estilos como el impresionismo, al que curiosamente había vetado para el Salón de París por considerar que a los cuadros de ese estilo les faltaba acabado. Ello no impidió que sus telas fueran adquiridas en gran número por coleccionistas americanos e ingleses. Los estudiosos del arte actuales lo consideran un pintor decimonono importante. Muy trabajador, metódico y lo más importante es que ayudó a muchos pintores.




Bibliografía : Chilvers, Ian (2007). Diccionario del arte. Alianza Editorial.
                      Francastel, Pierre: Historia de la Pintura Francesa. Alianza Editoria


lunes, 22 de febrero de 2016

La Ruta del Renacimiento en Bückeburg _ Alemnia

La Ruta del Renacimiento del Weser es una ruta cultural que se extiende a lo largo de 400 km, desde la ciudad medieval Hannoversch Münden hasta la ciudad Bückeburg, o Schloss Bückeburg, enlazando importantes monumentos arquitectónicos del Renacimiento del Weser del siglo XVI y principios del XVII. XVII.

De gran importancia histórica y artística es El Palacio de Bückeburg, que recuerda el Alto Renacimiento florentino


El Palacio de Bückeburg, se encuentra en la Baja Sajonia, Alemania. Era la residencia de los Príncipes de Schaumburg-Lippe y a pesar de que esta familia rindió su poder político en el año 1918, aún viven allí. Este lugar, que tiene una historia que data desde hace más de setecientos años, tiene una parte que está abierta al público y es un gran atractivo turístico de la ciudad de Bückeburg con sus piezas de arte y su importante biblioteca.


Este palacio es considerado como uno de los mejores ejemplos del Renacimiento del río Weser de Alemania, como acaba de mencionar, con decoraciones como aquellas que recuerdan a las conchas marinas que son muy típicas de este estilo. Con vistas al  jardín, que tiene un diseño que refleja el estilo barroco con laberintos, fuentes y caminos de pérgolas, que usualmente tienen las construcciones de ese estilo.


Una de las partes más importantes de este palacio es el mausoleo, que es un edificio con un domo que tiene cuarenta y dos metros de altura y se encuentra justo al lado del palacio. El interior de este lugar fue hecho por el arquitecto de Berlín Paul Baumgarten y es el monumento funerario privado más grande del mundo, siendo utilizado hasta el día de hoy como lugar de entierro de la familia que aún viven en el palacio de  Bückeburg.


Otro lugar de interés es el Gran Salón de Banquetes de estilo barroco que es realmente espectacular. Este lugar fue construido en 1893 y tiene dos plantas que alcanzan los nueve metros de alto. Lo que más debes mirar es el techo que fue pintado sobre lienzo por el pintor de Múnich el profesor Ferdinand Wagner y claro que este lugar sigue siendo utilizado para las celebraciones familiares.


El Salón Amarillo que es de estilo neobarroco y que alguna vez fue usado como el salón de las damas. Se dice que después de la cena, las damas se retiraban a este salón para conversar sobre la cultura mientras que los hombres iban al salón de fumar para hablar sobre la política. 


Como curiosidad el compositor Johann Christoph Friedrich Bach, hijo de Johann Sebastian Bach, trabajó en la corte de Bückeburg desde 1751 hasta su muerte, primero como clavicembalista y después (desde 1759) como Konzertmeister (en español, Director de Orquesta) del Hofkapelle de la ciudad.

Bach hizo famosos muchos escritos de Johann Gottfried Herder, quien residió en la corte de Bückeburg como superintendente y vocero oficial desde 1771 hasta1776.






Bibliografía : http://sobrealemania.com




jueves, 18 de febrero de 2016

"La expulsión de los mercaderes", obra de El Greco


"La expulsión de los mercaderes", obra de El Greco, entre 1571-1576, con unas dimensiones de 118 cm × 150 cm, en el Instituto de Arte, Minneapolis _ Estados Unidos.


Doménikos Theotokópoulos fue un pintor del final del Renacimiento que desarrolló un estilo muy personal en sus obras de madurez. Su llegada a Roma fue el día 16 de noviembre de 1570. Cuando el Greco vivió en Roma, Miguel Ángel y Rafael habían muerto, pero su enorme influencia seguía vigente. La herencia de estos grandes maestros dominaba el escenario artístico de Roma.

La expulsión de los mercaderes
obras del Greco en 
 Minneapolis

Los pintores romanos de la década de 1550 habían establecido un estilo llamado manierismo pleno o maniera basado en las obras de Rafael y Miguel Ángel, donde las figuras se fueron exagerando y complicando hasta convertirse en artificiales, buscando un virtuosismo preciosista. Por otro lado, las reformas de la doctrina y de las prácticas católicas iniciadas en el Concilio de Trentoempezaban a condicionar el arte religioso.


La estética del Greco estaba profundamente influida por el pensamiento artístico miguelangelesco, dominado por un aspecto capital: la primacía de la imaginación sobre la imitación en la creación artística. En los escritos del Greco, se ve que compartía plenamente la creencia en un arte artificial y los criterios manieristas de la belleza.


El periodo italiano se considera como un tiempo de estudio y preparación, pues su genialidad no surgió hasta sus primeras obras de Toledo en 1577. En Italia, no recibió ningún encargo de importancia, ya que era extranjero, y Roma estaba dominada por pintores como Federico Zuccaro, Scipione Pulzone y Girolamo Siciolante, de menor calidad artística pero más conocidos y mejor situados.


Esta obra es una de las primeras muestras de la madurez de El Greco. El pintor mantuvo las líneas básicas de su primera versión y consiguió crear dos grupos contrapuestos. La figura de Cristo, símbolo de martirio y eternidad, preside la escena en medio de un complejo marco arquitectónico.


Las figuras de la composición están perfectamente tratadas. La obra presenta una gran influencia de la escuela venenciana, especialmente de Tiziano y Correggio, quienes aparecen en la esquina inferior derecha junto con Miguel Ángel, Rafael Sanzio y Giulio Clovio.

Existen otras cinco versiones de este mismo tema. Las dos primeras corresponden al periodo italiano. En ésta desaparecen figuras laterales de versiones anteriores y tanto el grupo de mercaderes expulsados de la izquierda como el de la derecha adquieren prácticamente la composición definitiva que se conservó en el resto de versiones.

La expulsión de los mercaderes,obras del Greco
de 1568, en Galeria Nacional de Arte, Washington

Cristo adquiere respecto a los cuadros anteriores más jerarquía quedando totalmente exento de las figuras que lo rodean, también mediante efectos de luz adquiere más protagonismo, básicamente apagando el resto de personajes. La arquitectura sigue siendo la romana que corresponde a la segunda versión pero en ésta se ha reducido su importancia, ahora solo ocupa la cuarta parte superior, también el color de la misma es más apagado. En esta versión predomina la importancia de las figuras.

La expulsión de los mercaderes, obra de El Greco
de 1600 en la National Gallery de Londres

Existe otra versión también realizada en 1600, que se conserva en la Frick Collection de Nueva York, prácticamente igual a ésta pero de menor tamaño. Greco consideraba a Miguel Angel un excelente dibujante y escultor pero un deficiente colorista, criticando en numerosas ocasiones la obra del florentino, lo que le valió la enemistad de algunos artistas como Giorgio Vasari. Algunos especialistas opinan que su marcha de Roma fue motivada precisamente por las críticas al Juicio Final de la Capilla Sixtina. Con esta obra El Greco se incorpora al lenguaje del Renacimiento, olvidando sus raíces bizantinas. Sin embargo, aún le quedaba mucho camino por recorrer.

La expulsión de los mercaderes,obras del Greco
de 1600, en el Museo del Prado, Madrid







Bibliografia: ÁLVAREZ LOPERA, José, El Greco, Madrid, Arlanza

                    SCHOLZ-HÄNSEL, Michael, El Greco, Colonia, Taschen