lunes, 7 de septiembre de 2015

La Capilla de Rosslyn.


A tan sólo 20 km de Edimburgo_ Escocia, Reino Unido, se encuentra un lugar lleno de encanto y de una belleza arquitectónica, leyendas y misticismo, la Capilla de Rosslyn. Guarda en su interior importantes secretos de los templarios y también está vinculada a los masones. Hay personas que sostienen que las esculturas de la capilla son base para un portal hacia otra dimensión e incluso algunos aseguran haber visto ovnis en los alrededores del pueblo. Antes no era tan conocida, pero desde que apareció en la novela y película El Código Da Vinci, su fama se ha visto incrementada.


La Capilla de Rosslyn

La construcción de la capilla comenzó el 20 de septiembre de 1456, aunque a menudo se ha visto registrada como del 1446. La estructura de Rosslyn se quedó reducida a una pequeña capilla dada la complejidad de su decoración. Cuarenta años fueron necesarios para construir lo que aún hoy puede contemplarse. Escenas bíblicas como la expulsión del Jardín del Edén, el ángel caído o la crucifixión, se dan la mano con esculturas paganas, relacionados con tradiciones templarias y masónicas como el mítico "Pilar del Aprendiz", uno de los tres pilares que separan el coro del ala central de la capilla.


Pilar aprendiz en la Capilla de Rosslyn
 

El Pilar del Aprendiz encierra una dramática historia ocurrida durante su construcción. El maestro escultor viajó a Italia para ver con sus propios ojos un pilar en el que se tenía inspirar para hacerlo igual en la capilla. Cuando regresó se encontró con que su aprendiz lo había estado esculpiendo y le quedó perfecto. Lleno de furia, el maestro mató al aprendiz de un martillazo en la cabeza.


Una pequeña parte de la inmensa
cantidad de esculturas de piedra talladas

El maestro fue ejecutado a causa de su crimen. Las caras del maestro, el aprendiz y su madre llorando aparecen esculpidas en una esquina de la capilla opuesta al pilar. El Pilar del Aprediz es también importante porque hay ocho dragones esculpidos alrededor de su base que al parecen representan una mitología escandinava.


Detalle de una de las catorce pilares del interior


La Capilla es en realidad un modelo del Muro de las Lamentaciones en Jerusalén, se sostiene sobre catorce pilares, que forman una arcada de doce arcos puntiagudos sobre tres lados de la nave. El techo está dividido en cinco compartimentos representados por distintos tipos de flores y estrellas, una verdadera obra de arte.


Magistral techo de la capilla

Hay más de 100 “Green Man” esculpidos en la capilla. Se trata de una figura pagana que representa el poder de la naturaleza, su continuo ciclo de crecimiento y fertilidad. Las ramas que salen de su boca podrían representar la conexión entre la naturaleza y la raza humana.


Una de las cien Green Man en la capilla

Como comenté al principio, hay personas que creen que estas esculturas pueden ser la llave que abra un portal a otra dimensión. Dicen que si el portal se abre sería el fin del mundo, pues saldrían terribles monstruos de otras dimensiones. Las leyendas sobre templarios también abundan en este lugar, como la que asegura que hay una cripta secreta inaccesible desde la Edad Media en donde se guarda el Santo Grial.





Bibliografía: http://explorandoelmundo.com

jueves, 3 de septiembre de 2015

Giovanna Tornabuoni, obra de Domenico Ghirlandaio




Retrato De Giovanna Tornabuoni, obra de Domenico Ghirlandaio de 1488, con unas dimensiones de 77 cm × 49 cm, en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid_ España.


Esta excepcional obra es un ejemplo espléndido del retrato en el Quattrocento florentino. Los pintores, siguiendo modelos de la Antigüedad clásica, creaban cuerpos de proporciones idealizadas y rostros inexpresivos que a la vez debían reflejar los rasgos personales del individuo. La modelo, de estricto perfil y busto, está retratada con los brazos en reposo y las manos juntas.






La joven Giovanna ha sido retratada de perfil y de medio cuerpo, en un espacio interior, delante de una hornacina con una balda de madera. Sujeta un pañuelo con las manos que, sorprendentemente, quedan recortadas por el marco que remata la composición.

La luz es lateral, procede de la izquierda, de un foco exterior al cuadro, y baña el rostro y pecho de la joven, dibuja sus rizos y las ondas de su moño, de la misma manera proyecta sombra en el fondo oscuro de la hornacina. El profundo contraste con esa oscuridad realza la palidez de la piel de Giovanna y su nítido perfil, y agudiza la distancia entre el retrato y el fondo. Sin embargo, los cuatro elementos colocados en la hornacina, pese a su pequeño tamaño, destacan por su simbolismo y su lugar en la composición.





Un rosario de cuentas de coral, rematado con hilos dorados, cuelga de la balda de arriba tras el moño de la joven, interrumpiendo con ligereza el esquema piramidal de la composición y conduciendo nuestra mirada hacia abajo. Ahí encontramos un papel rectangular, medio en sombra, que atrae nuestra atención, con una inscripción latina en renglones horizontales para suavizar la intensa vertical marcada por el esbelto cuello iluminado de Giovanna.

Es un epigrama escrito por el poeta romano Marcial en el siglo I: “Ars utinam mores / animunque effingere / posses pulchrior in ter / ris nulla tabella foret / MCCCCLXXXVIII”. La traducción es: “¡Ojalá pudiera el arte reproducir el carácter y el espíritu! En toda la tierra se encontraría un cuadro más hermoso. 1488”.






El texto alude a la belleza del alma de la joven, cuya piedad expresan el rosario rojo y el libro de oraciones entreabierto, encuadernado en piel oscura y opaca, que hace resaltar los cierres finamente dibujados y el canto dorado. El libro sobresale y proyecta su sombra en el borde inferior de la alacena, interrumpiendo las líneas horizontales y sugiriendo el espacio, como el rosario colgado arriba, que proyecta el dibujo de sus cuentas trazando una curva en el fondo oscuro del mueble.





La joven lleva un broche colgado del cuello, tras él vemos otro similar colocado en el estante inferior de la hornacina, marcando una dirección de lectura hacia dentro del cuadro que interrumpe momentáneamente el recorrido por la silueta de perfil.






Ghirlandaio retrató dos veces a Giovanna, y es posible que utilizara para ambas un mismo dibujo hecho del natural antes de su muerte prematura. La figura de cuerpo entero de la joven, también de perfil y con el mismo vestido y el mismo pañuelo entre las manos, aparece en el fresco de La Visitación, en la capilla Tornabuoni de la iglesia de Santa María Novella, en Florencia. 




Bibliografía: http://www.educathyssen.org/

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La Mascara de la Peste Negra



Una de las máscaras más famosas del mundo es la que todos conocemos como “La máscara de pico”, la típica que utilizan en el carnaval veneciano,  llamada “Il Dottore della peste” o “El doctor de la peste”. “Aunque parezca mentira, su origen no tiene nada que ver con la bufa del carnaval, sino todo lo contrario; y es que apareció con la enfermedad de la peste”. Durante la Edad Media y el Renacimiento, la peste negra azotaba Europa y miles eran las víctimas que cada día se rendían a sus pies.


La Mascara de la Peste Negra


Fue en el año 1348 cuando se desencadenó en la ciudad de Génova una epidemia de peste. Desde esa ciudad se fue extendiendo al resto del continente. Es cierto que no fue la primera ni la última plaga que contagió a los europeos, pero sí la que más muertes produjo. La epidemia más grande fue la de la Peste Negra de Europa en el siglo XIV.

En tiempos medievales el alto número de muertes debido a la peste bubónica en un pueblo creaba un desastre económico. Los médicos comunitarios de la peste negra eran invaluables y recibían privilegios especiales. Por ejemplo, se les permitía realizar autopsias, las cuales normalmente estaban prohibidas en la Europa Medieval, para poder realizar investigaciones para encontrar una cura para la plaga.


La Mascara de la Peste Negra
de Carnaval de Venecia


Además, en aquel tiempo se pensaba que la peste se contagiaba por vía aérea y que penetraba en el cuerpo por los poros de la piel. Esta es la razón por la que los médicos utilizaban guantes de cuero, gafas, sombrero de ala ancha y un enorme abrigo de cuero encerado que llegaba hasta los tobillos.

Esta indumentaria se completaba con una vara, que utilizaba el médico para apartar a aquellos que se acercaban demasiado. Como complemento utilizaban la conocida máscara con forma de pico de ave.


El "Pico" se llenaba de hierbas aramáticas


Los doctores rellenaban la zona del pico con plantas aromáticas para mitigar los olores. Asimismo, se incluían unos ojos de cristal para salvaguardar los globos oculares”, explica Pedro Gargantilla.

Existía la creencia de que la enfermedad la transmitían los pájaros, por lo que la forma de ave de la máscara hacía que se alejaran del que la llevaba. Lo que ellos no sabían era que los pájaros eran inmunes a ese tipo de bacteria.

Otra de las razones por las que tenía esa forma era por que el pico impedía que el doctor se acercase al aliento del infectado.


Máscara de un médico
usada contra la peste


Para terminar, un dato curioso versa sobre el famoso doctor de la peste negra que daba consejos médicos sobre medidas preventivas contra la plaga fue Nostradamus. Los consejos de Nostradamus eran eliminar cuerpos infectados, tomar aire fresco, tomar agua limpia, y beber un jugo preparado con escaramujos. En Traité des fardemens, Parte A Capítulo VIII, se muestra que Nostradamus también recomienda no sangrar al paciente.







Bibliografía: Las Profecías de Nostradamus
                    http://www.efesalud.com/




jueves, 13 de agosto de 2015

Ángel Caído y Venus


"Ángel Caído y Venus", obra de Alexandre Cabanel, de 1874 y con unas dimensiones de 121 x 190 cm, de 1847, ubicado en el Musée Fabre en Montpellier _ Francia.

Cabanel reutiliza un famoso episodio de la mitología de la Antigüedad: Lucifer, que significa "El que da Luz". Este tema, que tuvo mucho éxito en el siglo XIX, proporciona a algunos artistas la oportunidad de abarcar el erotismo, sin chocar al público, gracias a la coartada de un tema clásico. 


Detalle de la obra 

Será también en Italia donde Cabanel beba, como ya hicieron otros tantos artistas, de la tradición de los grandes maestros de la pintura italiana. En su Ángel Caído realiza un estudio anatómico muy manierista de la figura de Satán, donde abandona la clásica representación de la cohorte de ángeles empujada hacia el Infierno.

Es retratado por Alexandre Cabanel como un ser revestido de una imponente belleza física. El ángel más bello de los cielos acaba de ser desterrado por su soberbia y orgullo. 



Ángel Caído y Venus obra de Alexandre Cabanel


Si bien presenta un verdadero estudio anatómico del cuerpo humano recreándose en la belleza del mismo a través de líneas sutiles, un colorido espectacular y una luz que se difunde por toda la composición. El ángel caído fue pintado por el artista durante su estancia en Roma; los músculos fuertemente marcados se combinan en este lienzo con una iracunda mirada de desprecio y rabia contenida. Como sea, el otrora ‘Hijo del Alba’ aparece en el lienzo de Cabanel con un divino esplendor corpóreo, en actitud de ocultar su rostro ante las huestes de San Miguel que están esparcidos por el cielo. 

Su obra fue especialmente conocida y reclamada por los coleccionistas internacionales y por las instituciones, y fue uno de los artistas preferidos de los emperadores Napoleón III y Eugenia de Montijo. 






Bibliografiía: http://arte.laguia2000.com